jueves, 19 de septiembre de 2019

Limpito y...¡sin pelos! (en la lengua)


Siempre es aconsejable tenerlo a punto de caramelo, por si alguien llegara de pronto con urgencias de bajarse al pilón y lamer, succionar, comer o meter la lengua en este jugoso compartimento compartido en ese caso con la húmeda y caliente protuberancia cárnica o musculosa que asoma por los labios de besar allá a donde la nariz no puede entrar (o sí, en el caso de Cyrano...). Helo, bien rasuradito, fresco y recién limpito, acabado de secar para que no haya confusión de trayecto en las ciegas punterías que se confunden y a veces apuntan pero no disparan... Pero en este caso sí, la lengua voraz y lamedora no se va a confundir. Certera, juguetona, hambrienta... comerá, lamerá, juegueteará sin peligro de atragantes por pelos incómodos y peleones. Nada hay como un ¡ah, no!... limpito y... ¡sin pelos! (en la lengua).
....................
Juan Rodort, 2019

1 comentario:

  1. Pues no es desidia el dejar de escribir o comentar, es falta de entusiasmo. Estas páginas ya no son lo que eran... Va siendo hora de pensar en echar el cierre.

    ResponderEliminar