jueves, 3 de agosto de 2017

Sexo maduro en el Jardín de Príapo


No todo van a ser hortalizas o flores silvestres o asilvestradas en macetas, ni frescos veranos nórdicos. Hay otros jardines de madura belleza en que la piel se redondea en formas que se van modelando al calorcillo sereno de la siesta; es entonces cuando entra en juego la regadera, la manguera, la ducha fría para atemperar los calores de la carne en su punto álgido de cochura, caliente textura de sedosos muslos y férreos brazos por no decir del portento pectoral que se adelanta al frente en redondas contorsiones rítmicas al mero contacto acuático del elemento asido en manos expertas; es entonces cuando se erectan los penes de luengas melenas rizadas y contrapesos bamboleantes a ritmo de chorro, a manguerazo limpio para calmar la urgencia de esa piel cálida, tórrida, ardiente al máximo, que agiganta el recto proceder del modelo hasta límites insospechados de eyaculante lujuria contemplativa... Adoración del sexo maduro en el Jardín de Príapo.
.....................
© Juan Rodort, 2017

1 comentario:

  1. A falta de lluvias, bueno es el riego... del Jardín de Eros

    ResponderEliminar