viernes, 14 de julio de 2017

El descanso del guerrero


O el "guerrero" que no descansa, que siempre está pidiendo guerra. No hay más que mirar su turgencia y capacidad para ponerse otra vez dale que te dale al juego de la guerra o el mete-saca que te meterás y sacarás en plan martillo pilón, ametralladora sexual, taladradora descontrolada, Cipote de Archidona incansable (no se sabe de dónde será el aguerrido guerrero de armas tomar que se toma un cafelito mientras descansa de sus esforzados trabajos repercutidores y horadadores, él no para, él siempre a pie de la brecha (nunca mejor dicho, que menuda brecha habrá dejado con tamaño instrumental de tortura). O no, que es un continuo sexual, polvete cachondón y un cafetito para relajar la mente (¿lleva gafas de sol puestas sobre el flequillo?, ¿se puede ser más hortera?). Pero qué se puede decir de semejante ejemplar sino descubrirse ante el portento de sus entrepiernas pelúas y recias (¡se ha afeitado los pelillos!). Mira, que me está destrempando sólo de pensar en su depilado culo, él es muy capaz de haberse rasurado el orificio anal hasta una cuarta del interior (le cabe, seguro, una afeitadora y el puño detrás...). Vaya, qué chasco, qué desdoro para un morlaco que parecía de primera y ha resultado "afeitado". Encima (o debajo del badajo)... Sí, tú, sorpréndete, que mucha polla y mucha mirada con ojitos de Bambi pero eres una marica acabada (lo de las gafitas encima de la frente es que no te lo perdono). ¡Qué desperdicio de guerrero! A lo mejor apagando la luz para no ver el estropicio piloso... ni las susodichas gafitas negras... Mira, ¿sabes que te digo? ¡¡¡que te denmuchoporculo...!!!
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© Juan Rodort, 2017

1 comentario:

  1. Y un descanso me estoy pensando que ya se está poniendo este telecentro hecho una guardería de pueblo...

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