martes, 22 de agosto de 2017

Áspera espera desesperada

Un buen día te levantas y descubres que él ya no está, no porque se haya retrasado anoche entre otros brazos secuestrado-prisionero-ocultado, no, es que ya no va a volver más. Sus cosas han desaparecido (algunas de las tuyas también, pero eso ahora no tiene importancia, ya habrá tiempo de lamentaciones después) y en ese armario semicompartido queda un enorme hueco, más que físico, de ánimo desgarrado, de algo que tú creíste amor para siempre y ¿qué ha durado? Sí, dos semanas ya eran para ti el amor de tu vida, pero es sólo el tiempo en que él pudo encontrar otra casa, otros brazos y otro primo que le mantuviese hasta que se diera cuenta de qué juego es el suyo.
No es consuelo de tontos el saber que hay otros afligidos, que han sido igualmente desplumados por el mismo chulo... Sí, no te engañes, él lo era (lo seguirá siendo hasta que su cuerpo aguante), un pedazo de carne de alquiler barato; dos semanas a tu costa (y algunas cosas de valor más sentimental que económico desaparecidas en el entretanto), pero eso son los gajes de que lleves a desconocidos a tu casa y te los instales como si ya fuera para siempre... Para siempre, ya lo cantó el genial e irrepetible Fredy Mercury...

Queen - Who Wants To Live Forever

QUIÉN QUIERE VIVIR PARA SIEMPRE

No hay tiempo para nosotros
No hay lugar para nosotros
Qué es esta cosa que crea nuestros sueños que a pesar de todo se nos escapan
Quién quiere vivir para siempre
Quién quiere vivir para siempre
No hay oportunidad para nosotros
Está todo decidido para nosotros
Este mundo tiene sólo un buen momento desechado para nosotros
Quién quiere vivir para siempre
Quién quiere vivir para siempre
Quién se atrevería a amar para siempre
Cuando el amor debe morir
Pero toca mis lágrimas con tus labios
Toca mi mundo con tus dedos
Y podemos tenernos para siempre
Y podemos amar para siempre
Para siempre es nuestro día de hoy
Quién quiere vivir para siempre
Quién quiere vivir para siempre
Para siempre es nuestro día de hoy
Sin embargo, ¿Quién espera para siempre?...


Áspera espera desesperada.
.....................
© Juan Rodort, 2017



viernes, 18 de agosto de 2017

Piel de leche (con o sin chocolate encima)

Era blanco como la cal de la pared. Cada vez que se exponía a los rayos solares enrojecía hasta convertirse en Caperucita Roja en versión original sin subtítulos. Él no era de por aquí, eso se le notaba de lejos y mucho más desnudo en la playa donde era una metamorfosis del blanco níveo al rojo púrpura del Cairo. Él era así de blanco. Pero llegó el negro aquel y le puso las pilas por delante y por detrás; desde entonces está tostado por las dos caras y enrojecido por las partes internas... ¡Qué tendría el negro, ay madre! Chocolate con leche, pero no mezclado, sino agitado, a temperatura ambiente... La de este verano, bastante cálida para estar en el norte del Norte norteño. ¡Véngase uno a vivir a estos páramos de hielo para que el clima cambie y nos convirtamos en la playa tropical de moda! Vivir para ver y para creer... en lo que sea. Yo, ya no creo en nada. Palpo y medito sobre lo palpado; luego, repito si se dejan palpar... que se dejan las más de las veces. Y es que vienen a lo que vienen todos los años, desde hace una corta temporada, porque antes esto no era así, no, no señor. Antes llegaban con sus trajes de neopreno de tobillos a cuello o con capucha para hacer el canelo en estas aguas gélidas llenas de olas traicioneras, pero es que siempre hubo un roto para un descosido... lo que quiera que eso signifique, yo, nunca coso, cuando se descose o rompe... a la porra la ropa usada (luego vienen los traperos y hacen su agosto con ella en los países más sureños, con tal de no mirar... la conciencia no sufre). A la moda siempre. Este año toca bañadorcito celeste escasito de tela para mostrar el puvis de Chabannes, blanco pubis 
(1. Parte inferior del vientre, próxima a los órganos sexuales.
2. ANATOMÍA. Porción anterior e inferior del coxal (hueso de la pelvis), de forma alargada y posición oblicua.
)

Piel de leche (con o sin chocolate encima).
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 17 de agosto de 2017

Mirar tu cuerpo desnudo

 Todas las mañanas del mundo, mirar tu cuerpo desnudo, tu mirar que me mira, tu espera que adivina qué posesión más prefiero tener de tu querido cuerpo... Cocinar tu carne en mis labios, deglutir tus besos en lo profundo de mi ser hambriento de tu piel... Mañanas de cálidos encuentros nocturnos olvidados, disimulados por el aquel del qué dirán si nos vieran juntos, la diferencia de edades, de cuerpos: tu belleza recién estrenada de cuerpo post-adolescente, mi belleza terminada de hombre que sabe mirarse al espejo de su alma solitaria... Tenerte es ya un milagro, mirarte es un suplicio de Tántalo redivivo que quisiera volver a su antigua esencia de carnes firmes e inocentes (cuando la inocencia era ignorancia de caricias). Y ahí estás, parado en mi cocina que no sabría si cocinarte o comerte crudo y después morirme para no tener más consecuencias... Ahora vienes a mi cuarto de almohadas y arrugas en las sábanas trasnochadas de cuerpos revueltos y anodinos encuentros de joven inexperto que dejó su mística erótica en otras camas de jóvenes amigos, colegas de colegio, residentes de esta colonia de verano que son mis manos reverdecidas al tocarte... Desmayado cuerpo, desperezado cuerpo, abierto cuerpo... Mirar tu cuerpo desnudo.
.....................
© Juan Rodort, 2017


miércoles, 16 de agosto de 2017

Osito relleno

Como un tonelillo lleno de miel y cerveza, así me he quedado después de celebrar tanta fiesta de cumpleaños, tantos santos y tantas reuniones de familia, sin otro ejercicio que estar sentado a la mesa o en el sillón comiendo bombones de rico chocolate rellenos de más chocolate y deliciosas tartas cubiertas de chocolate negro y relleno de mermelada de cereza... todo casero, hecho en casa, preparado para estos acontecimientos festeros que llegan entre Julio y Agosto todos los años. Y mi cumpleaños, por supuesto. Todo ello aderezado con suculentas comidas y meriendas-cenas donde la guinda del pastel ha sido precisamente la tarta casera (ya voy teniendo práctica y me salen riquísimas, además) con recetas inventadas y sobracargadas de dulce dulcísimo. Ideal para angordar la tripita incipiente que ya llevo durante todo el año... Ahora es una tripa de cervecero que no bebe cerveza y sí traga dulce a manos llenas. Otro año como el pasado, otro año más de engorde... pero merece la pena mientras está en la boca paladeando el sabor de los diferentes ingredientes. Ahora no puedo quejarme, no debería. Nadie me obligó a comer dulces. La foto da una idea de mi estado de felicidad completa: Osito relleno.
.....................
© Juan Rodort, 2017

lunes, 14 de agosto de 2017

Ya solo falta 1 para hacer 69


Y es que ya lo dice el refrán: “El buey sólo, bien se lame”... Y que a falta de pan, buenas son tortas o dulzainas variadas, chocolates o caramelos, bombones, chupachups...
Cumpleaños y un día, no duele nada pero el resacón de ayer es bestial, parece como si una locomotora llena de elefantes me hubiera pasado por la cabeza...
¡Como para chupeteos estoy hoy!
.....................
© Juan Rodort, 2017

Puro sexo animal

Puro sexo animal
Eran demasiado inmaduros para darse cuenta que lo que creían amor sólo se correspondía con deseo de saberse deseados, de puro sexo animal producido por sus excesos de testosterona...
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Vacacional o vocacio-anal, simultáneo, de dos en dos


Hasta quedar con la visión en blanco y negro... Tres facetas de copulativa unión de las muchas e imaginativas de las series que enlazar pudieran, no solamente de a dos en fondo sino duplicadas vergas competidoras por ver cual se llega más adentro de la caverna oferente que recibe el doble don (no es el caso en estas tres muestras aleatorias).
Explicación de las imágenes, por si alguien no lo entiende:
1.- Izquierda: Sentado, a horcajadas, de frente los dos vientres.
2.- Centro: De rodillas genuflexorias dúplex, uno sobre el otro, espalda bajo pecho que sube y baja haciendo émbolo taladrador al mismo tiempo.
3.- Derecha: Agotador ejercicio que nos lleva a ver en blanco y negro después de muchos orgasmos duplicados, es entonces cuando se reposan los cuerpos uno sobre el otro, los dos bocarriba y unidos por una columna palpitante que entra y sale mientras la mano del de arriba retira sus redondos atributos colgantes para una mejor visión de la operación en el espejo enfrentado o en la cámara espía del que suscribe, que no forma parte de estos ritos copulativos y, disyuntivo, se acopla al teclado como único consuelo a su sola compañía...
Aunque sabe que cuando llegue a casa le espera un paciente dildo que no le va a montar escenas de celos por estar visionando coitos anales ajenos, precisamente, pues es todo él de látex y silencioso (copia exacta del de un afamado modelo pornográfico, que dice que “no entiende”).

.....................
© Juan Rodort, 2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

Sexo (o-x-es) simétrico

Reflejo e impronta del instante anterior a su alzamiento, libre de rojas ataduras que le circunscriban a un encapuchado esfuerzo por salir airoso, ahora ya independiente de elásticas costuras que descienden por inclinadas columnas musculadas llevando albos capiteles como grupas nacarinas que se han hurtado a los rayos solares en la zona del deseo, posterior y anterior, oculto ahora por muscular brazo-hombro-pose de bajarse al pilón para estar ya espléndido en su alzada; rutilante piel tallada en una sola institución que debiera ser festivo para todos, cual portentoso es su talle, cuando se dé la vuelta y muestre un sexo (o-x-es) simétrico.
.....................
© Juan Rodort, 2017

martes, 8 de agosto de 2017

Estimulante sexo (de aperitivo)


Desnudos, sobre la vieja alfombra del estudio, los dos cuerpos enlazados y rechinantes en tántricas caricias no por ya sabidas y repetidas menos lujuriosas que otras veces, así, a través de los años en que sus conocidas pieles se asemejan a hermanamientos copulativos que nada tienen de asimétrico incesto.
Ellos ruedan ahora por el suelo en saltos rítmicos de jadeos...
Compás de espera entre dos orgasmos simultáneos, sus voces ahogadas en susurros son chorros más calientes que sus propios estentóreos y convulsos pulsos.
.....................

© Juan Rodort, 2017

jueves, 3 de agosto de 2017

Sexo maduro en el Jardín de Príapo


No todo van a ser hortalizas o flores silvestres o asilvestradas en macetas, ni frescos veranos nórdicos. Hay otros jardines de madura belleza en que la piel se redondea en formas que se van modelando al calorcillo sereno de la siesta; es entonces cuando entra en juego la regadera, la manguera, la ducha fría para atemperar los calores de la carne en su punto álgido de cochura, caliente textura de sedosos muslos y férreos brazos por no decir del portento pectoral que se adelanta al frente en redondas contorsiones rítmicas al mero contacto acuático del elemento asido en manos expertas; es entonces cuando se erectan los penes de luengas melenas rizadas y contrapesos bamboleantes a ritmo de chorro, a manguerazo limpio para calmar la urgencia de esa piel cálida, tórrida, ardiente al máximo, que agiganta el recto proceder del modelo hasta límites insospechados de eyaculante lujuria contemplativa... Adoración del sexo maduro en el Jardín de Príapo.
.....................
© Juan Rodort, 2017

martes, 1 de agosto de 2017

El reposo del guerrero (después de una batalla sexual, homosexual por supuesto)


No sé por cuál de los dos guerreros decidirme, para plantarles batalla de nuevo claro que parece que muy cansados no estén después del maratón de culos usados y tirados a la basura, total, una vez abiertos ya no tienen ninguna utilidad ni emoción. Lo importante es el desflore, el desvirgamiento bestial, el destroce bruto con desgarros esfinteriales de primer o quinto grados que no sé yo cómo se mide eso del desgarro virginal de jóvenes recién salidos de su armario, joven armarito de cuarto de adolescente recién iniciado en el culto priápico por algún amiguito mayor en muchas cosas, no solamente en edad sino en envergadura de las partes medias...
Y no quiero con esto hacer apología del acoso juvenil, pero es que van provocando. Ayer mismo en la biblioteca del pueblo de al lado, un muchachito o no tan muchacho ya porque tenía pelos por todos lados incluida una mata de pelo ensortijado que le caía por la frente en guedejas que ríete tú de los efebos griegos de esas esculturas recuperadas del fondo oceánico o mediterráneo sin ir más lejos; esos muchachos que ya están más que en flor desgranada por unas expertas o inexpertas manos o bocas o esfínteres ajenos a su voluntad, que ellos no saben nada, que ellos no quieren ¡oiga, que yo no soy marica! Pero ahí estaba el muchacho bajando las escaleras de la planta de estudio hasta la sala de ordenadores donde servidor sufriente de estas visiones pletóricas de sensualidad homófila, él bajaba despacioso, contoneándose los escalones de madera sin contrahuella con lo cual se le veían todos los vellos de las piernas al bajar de espaldas y luego de frente, él bajaba despacio, desfilando para mis ojos atónitos de tanta belleza idiota porque algo idiota sí que era el chaval, que quiero pero que no quiero que me mires, pero mira y refocílate con mis culos (dos, tenía dos hermosos culos separados por la raja del pantalón corto ajustado a las redondas nalgas apretadas por unos calzoncillos blancos supuestamente porque no se le transparentaban pero él se sacudió un elástico que le apretaba la nalga izquierda cuando luego subió después de fumarse su cigarrito en la calle o darse unos manoseos en la polla (hermosa por el abultamiento) al sacudirse la última gotita después de mear (¡¡¡ahhhhhh!!!).
Pues yo le hubiera bajado los calzones allí mismo y empotrado contra los escalones a la vista de los cuatro que estábamos en los ordenadores y la simpática bibliotecaria que seguro habría aprobado mis manera rudas y contundentes para poner en su sitio al muchachito provocador. Y es que van provocando y luego pasa lo que pasa... ¡Que uno no es de piedra, coño!
.....................
© Juan Rodort, 2017

lunes, 31 de julio de 2017

Diez días, diez noches, ...diez amantes



En las dunas, entre las verdes y cálidas olas, en la azul marea a tope de sexo, a caballito marino o haciendo el pino o metiéndole un pino por ahí mismo, o tranquilamente y sin prisas entre las aguas poco profundas de la laguna, varias y continuadas veces en la arena solitaria, o en los atardeceres sombríos de su cuerpo de bañista textil (él no quería, no), sin palabras que puedan profanar tamaño cuerpo y recuerdos tatuados en mi quemada piel por su piel rotunda, aunque también el que no se quitó las botas ni para meterse en el agua y mucho menos para dejarme el orificio desfondado a la quinta consecutiva... y, definitivamente, no me quedan más palabras para el total y ebúrneo fornido cuerpo globular del décimo día (anoche mismamente se despedía con más pena que gloria pues no fue tanto como esperaba por la delantera (él todo lo esforzaba por la retaguardia, pero no quedó descontento, no).
Hoy, no tengo ni fuerzas para teclear, por fin termina este mes de Julio (todos ellos, ¡los diez amantes diarios se llamaban Julio!) lleno de... y de... de todo y más.
.....................

© Juan Rodort, 2017

viernes, 21 de julio de 2017

Rimas facilonas de verano o para ver ano...



A un pajar de ricas pajas
dos maricas a follar acudieron
y del calor veraniego sufrieron
quemaduras en sus rajas;
así les suele suceder
a los maricas ansiosos
que buscan tras de algún chozo
ricas pollas que comer...
Otros dentro de un cuartel
hallaron su merecido
y es que los milicos aludidos
eran muy "machos" ellos, también...

Romances con palabrotas para aludidos chupa-pollas o come-vergas o lame-culos que de todo habrá en esta viña que no guarda el miedo ni chulos desaprensivos que asalten al honrado marica de pro que tan solo quiere solazarse un ratito, degustar un poquito de placer, con un aquí te pillo y aquí me la chupas...
Rimas facilonas de verano o para ver ano...
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 20 de julio de 2017

¡Aquí te pillo y aquí te... la meto!


La asociación de maricas que se apuntan a un bombardeo, los moñas del momento porque eso es lo que toca, los palpadores de nalgas despistadas, los alopécicos saltadores a la pata coja, los que cojean siempre del mismo pie, los que son unos pederastas encubiertos en busca de la belleza y demás gaitas pero que se les ve el plumero de lejos, las maricas antiguas (que todavía quedan conservadas en formol), los muchachitos que se hacen los sorprendidos cuando les tocas el culete y se les humedece de pronto, los maricas ocultos (dentro y fuera de su armario), los maricas que dicen que ellos no son maricas, los maricas concienciados que no van a las manis del orgullo gayi, los maricas "normales" que se la trae floja lo que digan de ellos, los que esperan (maricas latentes) salir de su armario cuanto antes, a la menor de cambio, o sea, ya... Y muchos más que esperan haciendo tres colas en la puerta. Pues todos apretados y enjabonándose unos a otros... no cabía nadie más en la ducha de los vestuarios de la piscina gay del barrio aquel de Madrid.
Y es lo que yo siempre digo: ¡Aquí te pillo y aquí te... la meto!
.....................
© Juan Rodort, 2017

miércoles, 19 de julio de 2017

Sexo de verano (como un vino rosado con gaseosa)


Cándidos aparentemente, delicados, frágiles, inexpertos -eso es lo que ellos quisieran-, peligros en potencia y eyaculaciones precoces seguramente a tenor de las miradas de desamparo y humillación de sus hombrías mancilladas (por delante y por detrás). ¿Qué se puede pedir más por el precio de uno? Dos en el mismo lote. El lote que quisieran darse algunos con ellos dos simultáneamente por delante y por detrás. Peligro. Delito en potencia (no creo que tengan la edad legal, pero a ellos les trae sin cuidado ese detalle, no así al mirador que los mira y se pajea mentalmente a todos los efectos). ¿Se puede cometer delito de pensamiento? ¿Sexo virtual? Sexo refrescante, echado al coleto de dos en dos tragos, qué menos ¿no? (uno por delante y el otro por detrás, claro). Dos ricuras de pocos añitos que más quisiera el mirador que fueran en el mismo lote (el que él se quisiera dar con ellos a pesar de las penas terrenales e infra paralelos o para lelos, estos dos muchachos que esperan que se los calcen a modo y manera, que para eso están a la espera. Como estos dos muchachitos que el que suscribe tiene a su lado, en sendos ordenadores del cibercentro público. Del dominio público debieran de ser estos muchachitos para uso y disfrute de almas impuras que solo desean mancillar la honra de muchachos en flor, desgarrarles esa flor virginal (no tanto a estas alturas del verano, que ellos ya habrán experimentado lo suyo, si no de qué esas miraditas procaces)... Y ahora, para completar el panorama cálido y tórrido y abrasador de la mirada del escribiente adulto y adúltero como esto siga así (no piensa ya en su pareja ni en fidelidades si uno o dos o los tres muchachitos se le pusieran a tiro...), para colmo acaba de llegar un tercer muchachito de lo más pizpireto, de culo redondo y pantalón corto ajustado a sus carnes robustas que le abultan más de lo que él quisiera o es el mirador el que quisiera; los tres sentados a escaso metro de su diestra mano, en tres ordenatas con sus pantallitas-tables o similares ante los ojos a la vez -a seis pantallas y tres ojazos y seis manecitas de adolescente que quisiera ser hombre este verano pero no sabe cómo se hace eso o lo adivina pero no quiere dar el primer paso porque eso son cosas de maricas y ellos no son maricas, no, ni mucho menos... Mañana, o esta tarde, cuando despierten en la cama del mirador adúltero (definitivamente se decide por la infidelidad, total, ya puestos lo mismo le da un muchachito que dos que tres juntos y seguidos, él puede con el trío que con él mismo será cuarteto del norte norteño), pues cuando más tarde los tres muchachitos que habrán dejado su pubertad y su postadolescencia atrás, sobre todo atrás, por detrás... dolorida parte de atrás después del sistemático ametrallamiento a que les habrá sometido el sádico mirador que ahora teclea estas letras y se le humedecen los dedos y algo más turgente y poderoso que se agiganta más abajo por los medios según se baja al pilón... Ahí los quisiera tener a los tres, bajados al pilón, con las boquitas abiertas para recibir su gruesa, enooorme, larguísima tranca de carne dura y a punto de llenarles y llegarles a la tráquea inundada de espesuras palpitantes; o que él reciba al trío, tres briosos salchichones, con su piel correspondiente bajada para que asomen los rojo y brillantes émbolos que derramarán un trío chorretón en su abierta garganta, ávida de efluvios calientes que le abrasen el esófago y el píloro si hiciese falta... Pero que los tres muchachitos se van a quedar bien saciados eso es cosa bien sabida, él nunca tuvo queja antes y mucho menos de principiantes a los que debió de iniciar en el duro trabajo del sexo de verano (como un vino rosado con gaseosa).
.....................
© Juan Rodort, 2017

martes, 18 de julio de 2017

Suspenso en sexo...


¿Se detuvo el tiempo? ¿Por qué la memoria selectiva se retrotrae a 1977? ¿Qué ocurrió entonces para que ahora aflore con urgencia? Aquella mañana (otro 18 de Julio en que no hubo ninguna rebelión armada pero sí una de armas tomar y de capa caída, que no pudo levantarse...), él se quedó tomando una taza de café con leche mientras yo recogía mis ropas y salía pitando de su casa, sin poder aguantar la humillación. Sí, hace cuarenta años... él me dio un suspenso en sexo...
.....................
© Juan Rodort, 2017

viernes, 14 de julio de 2017

El descanso del guerrero


O el "guerrero" que no descansa, que siempre está pidiendo guerra. No hay más que mirar su turgencia y capacidad para ponerse otra vez dale que te dale al juego de la guerra o el mete-saca que te meterás y sacarás en plan martillo pilón, ametralladora sexual, taladradora descontrolada, Cipote de Archidona incansable (no se sabe de dónde será el aguerrido guerrero de armas tomar que se toma un cafelito mientras descansa de sus esforzados trabajos repercutidores y horadadores, él no para, él siempre a pie de la brecha (nunca mejor dicho, que menuda brecha habrá dejado con tamaño instrumental de tortura). O no, que es un continuo sexual, polvete cachondón y un cafetito para relajar la mente (¿lleva gafas de sol puestas sobre el flequillo?, ¿se puede ser más hortera?). Pero qué se puede decir de semejante ejemplar sino descubrirse ante el portento de sus entrepiernas pelúas y recias (¡se ha afeitado los pelillos!). Mira, que me está destrempando sólo de pensar en su depilado culo, él es muy capaz de haberse rasurado el orificio anal hasta una cuarta del interior (le cabe, seguro, una afeitadora y el puño detrás...). Vaya, qué chasco, qué desdoro para un morlaco que parecía de primera y ha resultado "afeitado". Encima (o debajo del badajo)... Sí, tú, sorpréndete, que mucha polla y mucha mirada con ojitos de Bambi pero eres una marica acabada (lo de las gafitas encima de la frente es que no te lo perdono). ¡Qué desperdicio de guerrero! A lo mejor apagando la luz para no ver el estropicio piloso... ni las susodichas gafitas negras... Mira, ¿sabes que te digo? ¡¡¡que te denmuchoporculo...!!!
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 13 de julio de 2017

Vampiros... de sexo y ¿amor?

 
Vampiros nuestros de cada día
(Un cuento de terror para mitigar el calor del verano)

Líbranos Señor de los Vampiros que nos rodean a diario.
Son varias clases, agrupadas dentro del vampirismo doméstico:
Vampi-amigos (los del alma, los de la infancia, los nuevos... los de tapadillo).
Vampi-familia (padre, madre, hermanos/as, primos/as, sobrinos/as... etc.).
Vampi-pareja (tu marido, mujer, novio/a, amantes... -estos son los peores-).
y Vampi-vecinos (incluidos los que vienen aporreando tu puerta para ofrecerte-venderte algo). 

Hoy hablaré de los Vampi-amigos del alma.
Te la chupan, el alma. Te absorben toda tu energía y te dejan no ya solo vacío sino en negativo, por los suelos, bajo tierra, con dos metros de cascotes encima de ti porque te han sepultado en su basura.
Así, escucha que te escucha tú les vas dejando tu estima y tu atención, mientras ellos sorbe que te sorbe energía de tu cuerpo y de tu cerebro, te dejan pa’l arrastre.
Porque eres un confiado, te dejas llevar por los signos engañosos del “somos amigos, ¿no?” “Tú me escuchas mejor que nadie” –chupa que te chupa tu energía mientras tú escuchas sus problemas y los absorbes-.
En realidad te transvasan sus problemas, con un especial cuidado para que te los quedes y no puedas devolvérselos. Son como una pompa de aire que se deshace instantáneamente dejándote un poso oscuro en el interior... aire pesado y viciado.
¿Qué ha pasado? dirás, sin comprender que tan solo te han dejado con el chasis, seco, por dentro y por fuera. Y, de paso, han sorbido tu alma sin que te dieras cuenta.
No hay ristra de ajos tiernos que te libre de ellos, son como un chicle usado, se te pegan hasta que consiguen su propósito... 

Al igual que los Vampi-vecinos, son los menos peligrosos porque no tienes que convivir con ellos, tan solo soportarlos. A los Vampi-amigos más, cuando toman copas hasta caer borrachos, o cuando molestan por teléfono a cualquier hora. En la calle te perseguirán pero no se atreverán a entrar en tu casa si tú no los invitas. Como lo hagas... estarás perdido sin remedio, porque pasarán al mismo estatus de Vampi-familia y Vampi-pareja. Y a estos, mejor ni mentarlos; se nutren de tu sangre directamente. Te pegan el mordisco al cuello y te infectan de su virus, te convierten en uno de ellos... a menos que seas listo. Cuanto antes les atravieses el corazón largándote sin previo aviso, mejor. Que no sepan a dónde has ido. Corta toda relación con ellos, sin contemplaciones...
Es la única estaca que funciona, lo demás son cuentos.
.....................
© Juan Rodort, 2014 (publicado el 11 de agosto de 2014)

miércoles, 12 de julio de 2017

Ibiza... 41 años después

Es Caná era un mercado jipi cuando yo estuve en 1976 y me paseaba pavoneando mis plumas del sombrero que no otras, amén del pendiente y el collar, joyas únicas e irrepetibles. Más fotos me hacían que a Ursula Andress que pasara por allí (no la vi, ella no estaba dispuesta a que le hiciera sombra un barbas, supuestamente marica) y nunca tuvimos un encontronazo, pero sí que los tuve con otros famosetes de los que ahora no viene el caso contar nada no vaya a ser que se enfaden; en fin, el tiempo lo cura todo menos la edad...
La misma edad que ahora habrá dejado sus marcas en este adolescente que me trajo a mal traer. No, no fui yo, fue él el provocador, el acosador y el que al final me llevó al huerto... Sí, la historia del camping de San Antonio ya contada en "Es-Paradís". Los Pink Floyd estaban en la cresta de la ola en mi cabeza llena de pájaros y humos de adormidera. Hacía poco que yo había visionado la película "More" en un cineclub madrileño y su recuerdo me persiguió durante el tiempo que viví en Ibiza, a mi manera de ser un jipi con retraso en el tiempo; aunque no fui el único retrasado, éramos legión de jipis campando por la isla que se lamía las heridas que muy pronto habrían de convertirse en mutilaciones y monstruosas mutaciones. Pero no es el final de la historia ibicenca lo que venía diciendo, ¿diciendo lo qué? (es un tonto chiste que me cuento a mí mismo, se siente).
41 años después, no quiero ni imaginar qué habrá sido de la isla de mis sueños de amor y libertad, de descubrimientos, de luces mágicas, de noches más mágicas aún, de amigos que se disolvieron con el tiempo (y las distancias). Pero quedaron los dibujos de sus rostros, de sus cuerpos atrapados en mis carpetas. Fotos y dibujos. Recuerdos...
............................  
© Juan Rodort, 2017

martes, 11 de julio de 2017

Sin sexo ni cabeza..


Como la Victoria de Samotracia, aunque ella esté sin pies ni cabeza, pero también con el sexo velado, alado; alada escultura, bloque de mármol que la memoria no recuerda si tiene brazos, manos, algo de pliegues de amplio peplo o túnica o como se llame su vestimenta (siempre habrá un crítico para rebuscar los fallos y acusar con el dedo acusador de yo acuso...). Yo la recuerdo como una escultura a pie de escaleras o por lo menos eso parece en las fotos del museo parisino (¿o era londinense?). Un bloque marmóreo alado y mutilado –sin pies ni cabeza-. Pero esta foto de maduro varón que tanto se asemeja a mi actual aspecto pero que juro y perjuro que no soy yo, no, no y no lo soy, por mucho que se me parezca en todos los pelitos, pero ahora yo tengo un gran mechón albo en pleno pecho. Un pedante vello que me hace interesante. Pero, insisto, no soy yo por más que haya decidido no volver a escribir sobre sexo, cuerpos sexuales (masculinos por supuesto) y demás pieles calientes de varones desnudos mostrando sus hermosuras proporciones de las partes medias... ¿He dicho que no iba a escribir más de sexo? Sí, eso parece, pero es que las explicaciones van implícitas con las descripciones explícitas... Y sus correspondientes fotos, más explícitas aún. Total, que hoy parece que no voy a poder escribir asexuadamente. Nunca podré volver al canal “público”, de letras e imágenes blancas para todos los públicos, sin el aviso de para mayores de 18 que me veo obligado a poner delante, bien visible en mi Blog. Hoy no tengo la cabeza nada clara, estoy como el nublo día, frío día de verano nórdico que amenaza lluvia (tan esperada), encerrado bajo mi techo rodeado de verdor tan sin utilizar para su misión admirativa... Qué pedantería de frases me rebuznan, debe de ser el tiempo cambiante que me pone así como místico (y no he fumado hierba, que conste), asexuado, anodino, apático, la mente en blanco, descabezado... sin sexo ni cabeza.
............................  
© Juan Rodort, 2017

lunes, 10 de julio de 2017

Ice cream (2 balls)


Con el calor que debe hacer ahí dentro de esa ajustada licra, las dos bolas de helado de nata se estarán derritiendo si no lo están ya, tan derretido como yo al verle una y otra vez en mi carpeta de “fotos secretas” capturadas a Internet; el susodicho debe de ser un afamado deportista que ya debería tener asumido que es objeto de deseo-marica. Las cosas como son, no le vamos a mentir al chico u hombretón, que ese cuerpazo no se merece calificativos insignificantes, él es superlativo en todo y en el trasero cuanto más... Está como dos quesos de bola de nata, dos balones macizos; él mismo un macizo de los de toma pan y moja (de los que debería estar permitido tocar hasta la muerte por asfixia o infarto de cualquier marica que se precie de ser sensible a tanta belleza trasera). No digo nada de cómo deberá ser la delantera... Como no tengo referencias de su nombre y apellidos, en qué lugar me enamoré de... ¡sus culos! ni de dónde fue que lo encontré. Llevo su foto encriptada en mi memoria virtual y cerebral, porque un impacto así es muy difícil de olvidar y no digamos ya si hubiese tenido la suerte, el milagro, la dicha de verle en persona, en vivo y en directo. Es lo que yo digo siempre: ¡¡¡Viva el deporte!!! (masculino, por supuesto). Desde chiquito fui un forofo de las fotos de futbolistas, de sus pantaloncitos cortos (antes los llevaban muy cortos, casi por las ingles) remarcando traseras y delanteras en baja calidad y resolución de las páginas de los periódicos especializados. Porque el fotografiar con teleobjetivos-indiscretos los pliegues de las ingles, el culo, sus pelos y demás anatomías (o anatosuyas), amén de gestos equívocos o nada disimulados porque no veas los lotes de carne y meter mano en los recovecos de detrás, toooda la mano dentro del culo o su raja, besos atornillados, magreos y manoseos varios en público y mucho más en los vestuarios... ¡¡¡Ay los vestuarios, las duchas!!! Allí la euforia del triunfo o del jolgorio por la mínima se convierten en verdaderas orgías homoeróticas, por supuesto. No sé por qué criticaron tanto a los primeros que salieron del armario deportivo, total ya se les veía el plumero y la pluma y por dónde iban los tocamientos... No digamos ya de los partidos del “fútbol” americano (rugby, creo que le llaman) donde tocarse el culo a base de azotitos cariñosos y algo más que casuales es el pan suyo de cada partido o entrenamiento; tocarse el culo (deportivamente, claro) no es pecado ni síntoma marica, no, no y no... Eso es ser una marica acabada de lo más reprimida; y sí, basta ya de tanta hipocresía. Pero a lo que yo iba: helado me he quedado o derretido se ha quedado el helado de dos bolas... Dicho en inglés: Ice cream (2 balls)
............................

© Juan Rodort, 2017

viernes, 7 de julio de 2017

¿Qué será lo que tiene el negro?


Todos los colores mezclados. Todas las tonalidades iridiscentes. Todas las gamas cromáticas calientes y frías aunadas. El negro no es un color sino la esencia de todos los colores juntos, la antítesis del blanco. Dentro del negro hay blanco, color, líquido, caliente también como el exterior... ¿De qué estoy hablando-escribiendo? ¿De colores? De colores se visten las flores en la Primavera... y las flores raras del invernadero: las rosas negras. ¿Él es una rosa? ¿Es un clavel? El mes de mayo te lo diré... O el día de los sanfermines –hoy- donde el rojo impera sobre el blanco; los amarillos, azules o verdes rayados o lisos en los bañadores de aguerridos playeros que muestran sus cuerpos lozanos atrapados en minúsculos (también por delante, no solo por sus culos) tapadores de maravillas que debieran mostrarse, exhibirse, adorarse o antropofagiarse succionados repetidas veces hasta que salga toda la alegría de la vida... ¿De qué estoy hablando-escribiendo? Del negro, por supuesto. Ahí está todo el compendio del saber impreso en esa piel “de color” (antes dicho negro). Guardado bajo su mano tiene... algo escondido que no piensa mostrar sino a sus allegados o avasallados, porque solamente siervos puede tener tamaña belleza (negra y masculina, claro u oscuro, lo mismo da). Lo bello es negro, marrón glasé, brillante, untuoso, oleaginoso, sabroso, delicioso, chocolateado sin leche o con leche pero más tarde cuando se le trabaje a modo y manera, sabiamente deslizando entrambas manos o labios u otra superficie masturbadora... Todo es masturbable, hasta las promesas partidistas una vez pasados los comicios, total, quién se acuerda ya de aquello y de que nos la han metido repetidamente, dobladas y a modo y manera por salvaseanlaspartes, o sea: el culo, el orificio negro, pero no en plan beso negro, no, sino a pelo, sin vaselinas prometedoras de bajar los impuestos... ¿De qué estoy hablando-escribiendo? Pues está bien claro, de pieles rojas, de indios (los que lo saben hacer sin haber estudiado ni tener un primo que sí que lo sabe hacer o decir). Las pieles de colores: blanco, amarillo, negro, azul, verde (¿marcianos o ranas?) de tanto y tanto cuerpo fotografiado en la Red del ciberespacio donde me surto de estas maravillas achocolatadas, sin leche (o con ella pero una vez manipulada la cosa que tiene el negro... tapada con la mano –ver foto inferior-)...
¡Ay, madre! ¿Qué será lo que tiene el negro?
........................

© Juan Rodort, 2017

jueves, 6 de julio de 2017

Bañador (azul) obsceno


Sales del Mediterráneo vestido de azul espuma.
Cuerpo mojado de lascivas algas y plancton,
refrigerio para mis ojos ávidos de adónica belleza.
¿A quién miras atento de su agrado complaciente?
Tú me atas con mirada azulina de calima brillante y piel tostada,
piel caliente que el mar no calma el fuego en mí reverdecido
en la mañana de mis ojos prisioneros de tu mirar hipnótico.
Eres un ídolo rescatado de las profundidades náufragas de pecios olvidados.
Eres nuevo Antinoo vuelto del suicidio de amor que a ti te diera.
Eres hoy la urgencia del secuestro para deglutir tu abierta carne,
atezado cuerpo de antropófaga mirada; hoy me matas mirándome.
Sales chorreando pasiones uncidas a tu grupa torneada.
Cuerpo bruñido de homófilas gotas del salitre Mediterráneo,
visión del nuevo nacimiento de masculina Venus-Hermes-Afrodita-
¿A quién deseas que su deseo se enreda en tu azul mirada?
cuerpo despojado de secretos que yo comparto e, igual que a ti, poseo.
Eres quien nunca pude ser; tu erizo-pelo insulta mi cráneo alopécico.
Eres un nuevo Antinoo por mí inventado; anónimo bañista por licra recatado.
Eres hoy mi fiel reflejo de aquel yo antiguo, de bañador obsceno,
el mismo que miraba con igual deseo al que hoy tú me dedicas.
........................
© Juan Rodort, 2015 ("Poemas recurrentes")

miércoles, 5 de julio de 2017

Amarillo (Amar-y-yo)

No, no es el Submarino... aunque está debajo y bien marcado...
Pues me ha costado bastante encontrar una braga amarilla para ilustrar estas líneas. Bien, este muchachito de la ducha es Amar con un slip amarillo que le cae o se le cae muy bien dejando entrever más que adivinar ese trozo dorado que él sabe que es la clave y la llave para abrir el trasero del más esforzado apretador de nalgas del reino... Amar es un chico musculado y depilado, no es que tuviera muchos vellos en el cuerpo paro alguno tenía que a mi modo de ver y gusto le favorecía bastante más que su afeitado. Pero las modas son así de amarillas y amarillean los gustos (lo de "para gustos, los colores"). Amar es oriundo de la otra orilla del Mediterráneo, sus ojos lo reflejan, su boca lo dice sin abrirla siquiera, esos labios carnosos y sensuales y esa sombra por encima (afeitada, rasurada, depilada) aún visible por mucho que él quiera ser barbilampiño (que vende más para cierto mercado amatorio de efebos y jovenzuelos apenas llegados a la legalidad visual). Pues Amar está como un queso, de toma pan y moja (donde te deje él que seguramente consentirá bajarse un poco más el amarillo slip para que se moje en ese jugo-néctar de su adorable pene...
¡¡¡He dicho pene!!! y no polla, cipote, verga... que debería decir simplemente sexo, pero...

para sexo el de este otro muchachito bajo el amarillo paraguas o sombrilla (mejor esto último ante los calorrineos pasados ¿no?); esta sombrilla sin encaje y sin ser de seda, con voz muy queda, a media voz... Si sigo por ese camino empezaré a cantar la zarzuela "Luisa Fernanda" (cuanto tiempo sin verte, Luisa-Fernanda; desde el último día, si no me engaña...). Chiste canor solo para "entendidos viejunos", o sea: maricas antiguas (o con memoria musical). Pues el muchachito de la sombrilla amarilla prueba a ver si hace sol, si llueve, si caen pollas en vinagre ávidas de ya se sabe qué intenciones...
Mejor una de los dos muchachitos enfrentados a piel desnuda, sin amarillos impedimentos: Amar-y-yo (Amarillo).
.......................... 
© Juan Rodort, 2017