sábado, 31 de octubre de 2015

Flores muertas para los muertos

(Robert Sherer, Le Petit Mort, Oil/Canvas, 37 x 43 inches)

                   De nuevo la pintura censurada de este artista norteamericano vuelve a ilustrar el texto pre-Noche de Difuntos que El Viajero se empeña en desglosar día a día en un terrorífico relato que no termina de cuajar porque le asusta pensarlo siquiera, recordarlo... porque son retazos de aquella turbia historia -real o soñada- que tuvo hace años y de la que una vez más esta noche pasada ha vuelto a tener avisos de delación...
                   Él mató -¿en sueños?- a un amigo que desde aquel mismo instante pasó a la categoría de los ex. Dió muerte a ese amigo tras una violenta discusión de la que nada recuerda ahora, tan sólo le vienen oscuras partes del desenlace, de cómo el cuerpo sin vida se le fue escurriendo de entre las manos aferradas a su garganta... ¿o no fue así? Es una imagen borrosa e indefinida que le viene como una ráfaga turbulenta y ciega su recuerdo, dando paso al efecto; nada queda ya de la causa por la que dió muerte a ese ex-amigo. Pero sí le ha vuelto un extraño remordimiento, él sabe que lo saben los que le rodean cuando sueña, que tienen las claves, alguna pista descuidada; por más que él encerró el cadáver en un armario, un cajón, una puerta disimulada... ¿un baúl? No, eso es una imagen recurrente de película vista en la tele. Allí le dejó y se marchó. Eso fue en el primer sueño. El siguiente tuvo lugar poco tiempo después, cuando él volvía al lugar de los hechos y hablaba con alguien -una mujer- que sabía lo ocurrido, que lo había adivinado no se explica él cómo. Y después hubo otras ocasiones en que el ramalazo de culpabilidad, de saberse un asesino, le vino por instantes, desechando esa idea para convencerse de que un crimen perpetrado en sueños no es un delito real... Pero no quedó muy convencido, ¿fue un sueño? La prueba la tenía ahí, en ese armario de la cocina de la casa de su ex-amigo. Su desaparición de la escena de los sueños desde entonces, de sus remordimientos ¿infundados? Fue tan, tan real...
                   Esta noche pasada volvió a sentir ese come-come de remordimiento, de sentimiento de culpa, de saberse un criminal oculto, de que bien podría repetir la misma acción ya fuera en sueños o en estado vigil... Esa sola idea rayana en la locura le ofusca la mente. Ha vuelto al lugar del primer encuentro funesto con su ex-amigo, consciente de que el cadáver sigue allí escondido, acusador...
                   ¿Y dónde está su amigo? Es que esa es la clave para responderse a sí mismo, para exculparse; pero no tiene respuesta, porque su amigo, su ahora ex-amigo, desapareció desde aquel ¿sueño? primero del asesinato (en realidad fue una ofuscada pelea que El Viajero gano por las manos, por ser más rápido que el otro, que intentaba matarle igualmente). ¿Cómo explicarlo? ¿A quién confiar su "secreto"? ¿O es solamente una mala pasada de su mente, una pesadilla, un mal sueño?
                   Las flores cortadas no dejan de ser cadáveres de seres vivos de ínfima categoría, dejados de sentimientos (humanos) y alma (humana), pero con espíritu aunado con Natura. Esta idea le ronda hoy a El Viajero, pensando en tener un gesto reparador de su impulso asesino, o de su consumado crimen -involuntario, lo fue; pero no así la ocultación del cadáver-.
                   ¿Es ese rum-rum el que no le deja dormir? ¿Dónde encontrará hoy flores muertas para consolar a un ex-amigo muerto? Flores soñadas para un sueño...
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© Juan Rodort, 2015

jueves, 29 de octubre de 2015

Chip de caducidad

                  Un circuito integrado (CI), también conocido como chip o microchip, es una estructura de pequeñas dimensiones de material semiconductor, de algunos milímetros cuadrados de superficie, sobre la que se instalan circuitos electrónicos generalmente mediante fotolitografía y que está protegida dentro de un encapsulado de plástico o de cerámica. El encapsulado posee conductores metálicos apropiados para hacer conexión entre el Circuito Integrado y uncircuito impreso...
                  Circuitos integrados de memoria con una ventana de cristal de cuarzo que posibilita su borrado mediante radiación ultravioleta...
¡¡¡El Chip de Caducidad!!!

                  Genéticamente comprobado, el nuevo Chip de Caducidad implantado en alguna parte del sexo (masculino o femenino) decidirá cuando y cómo se acabará el orgasmo...
                  ¿Exagenaciones de mentes calenturientas? Es la experiencia de El Viajero al ver su aparato de televisión fenecer exactamente el mismo día en que ha expirado de garantía de compra. Pero El Viajero fue muy listo cuando compró su nuevo y flamante televisor de pantalla plana de súper-pulgadas y demás, contrató una garantía añadida por otros dos años más... Por una pequeña cantidad extra...
                  ¿Dónde está implantado el Chip de Caducidad? ¡Ah! Si lo supiera... No habría tenido que llamar a la casa de fabricación del aparato, esperar un sinnúmero de opciones y rellamadas a través de un contestador robotizado, marcando opción tras opción hasta llegar a la cálida voz de un técnico (¡¡¡que hablaba en su misma lengua!!!) que con breves indicaciones y preguntas le encaminó hasta una correcta solución del problema... Una desconfiguración del software (conjunto de programas y rutinas que permiten a la computadora realizar determinadas tareas) arreglado provisionalmente hasta la llegada vía correo postal ordinario del pendrive (dispositivo portátil externo de memoria y almacenamiento de datos) correspondiente que regularice y finiquite el trámite telefónico... 
                  (Las aclaraciones encorsetadas son para los legos y usuarios del ciberespacio que, como el que suscribe, somos legión...)
                  
                  El Chip prodigioso que todos llevamos dentro, implantado en nuestros genes, los seres animados e inanimados, es la última tecnología de Thánatos cibernética y homologada.
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© Juan Rodort, 2015

martes, 27 de octubre de 2015

Cáncer, hasta en el signo zodiacal

(J.R. Ortega, 2006 Acuarela y tinta s/papel)

               Enumeración de los tipos de cánceres: de boca, cervical, laringe, mama, neoplasias hematológicas (?), óseo, de ovarios, piel, próstata, pulmón, útero, vegiga y vesícula; además de los siguientes tumores cancerígenos: de los aparatos circulatorio, digestivo y respiratorio, del sistema nervioso, endocrinológicos y genitourinarios...

               Bajo el sino de Cáncer. "Sino", sí, que no Signo... Y tampoco va de los Signos del Zodiaco...
Signo: Cáncer
Elemento: Agua
Polaridad: Negativa
Colores preferidos: Blanco y plateado
Partes del cuerpo más sensibles: El estómago y el pecho
Equivalente en el horóscopo chino: La Cabra
Planeta regente: Luna
Signo opuesto: Capricornio
Amuleto/piedra: Perla
Período: 21 de junio - 22 de julio


               Profundamente intuitivo y sentimental. Las emociones de Cáncer son muy fuertes, y cuando se trata de la familia y la casa nada puede ser más importante para él.
               Comprensivo y empático, Cáncer está muy unido a la gente que lo rodea. Para las personas nacidas bajo este signo, la fidelidad es fundamental.
               Para el Cáncer, la familia y la casa son la clave. Es un signo de agua -como Escorpio y Piscis-, se maneja primero con los sentimientos y por eso necesita sentirse seguro antes de expresar sus sentimientos más profundos. A menudo siente empatía, es hábil para canalizar el dolor los demás o su sufrimiento.
               Su planeta regente es la Luna, que hace que Cáncer se comporte de una manera rara con las personas que tienen tendencia a acercársele directamente. Pero, no intenta ser manipulador, tiene la necesidad de elogiar previamente, para luego sentirse lo seguro y así no poner en riesgo un posible rechazo. La Luna le da la habilidad de una brecha psicológica (la diferencia entre lo que idealiza y los verdaderos logros) que Cáncer puede hacer progresar durante toda su vida, si quiere.
               Para Cáncer, es muy característico moverse en todos los ámbitos. Puede explicar sus problemas con muchos rodeos, antes de llegar al grano, lo que hace difícil conocerle bien. Exige una gran atención cuando relata una historia a su manera. Es importante no interrumpirlo, porque existe la posibilidad de que se refiera a sí mismo. Si quiere estar seguro y sano durante su vida, debe poner atención a los órganos del área del estómago y el pecho. Los problemas con la digestión a menudo aparecen con la edad.
               Los retos se le presentan a Cáncer cuando es demasiado sensible, para su bien, e intenta asumir los problemas de todo el mundo. Querer un entorno y un equilibrio en todas las cosas de la vida le ayudará a conseguir los mejores resultados para sí y para las personas que quiere ayudar.
               "Sentir" es la palabra clave para un Cáncer, y eso es obvio cuando se trata del amor. Tierno y cuidadoso, Cáncer demostrará todo lo que siente sin pensarlo demasiado. Como pareja elige a una persona que pueda comprenderlo bien. Una pareja superficial o demasiado ambiciosa no es favorable para una persona nacida bajo el signo de Cáncer. Como amante buscará una persona igualmente intuitiva. Cáncer es una pareja dedicada, al que le gustan los niños y el matrimonio para toda la vida.
               Tradicional y lleno de amor paternal, la persona Cáncer será un padre perfecto. Eso se puede ver en su hogar y en la dedicación que pone en su casa. Cáncer, a menudo, está preparado para olvidar los conflictos personales con naturalidad y, sobre todo, cuando se trata de algún miembro de la familia, debido a su gran conexión con ellos. Cualquier cosa es posible y debe hacerse por la famila, Cáncer siempre estará a su dispocisión, esté donde esté. Es profundamente sentimental y tiene tendencia a cuidar bien los recuerdos familiares y de herencia. La diversión más grande es transmitir a otras generaciones sus propias experiencias.
               En cuanto a la amistad, el nacido bajo el signo de Cáncer es muy útil. Casi siempre está listo para echar una mano, claro está, si esto no va en contra de sus obligaciones familiares. Respeta mucho a sus amigos y muchas veces es parecido a ellos. Las personas que saben disfrutar de su casa, estarán en el primer puesto en su lista de amigos. Su naturaleza intuitiva en la que el corazón es más importante que el intelecto, hace de él una persona muy compasiva, pero por eso mismo, a veces es difícil de comprender.
               Cáncer puede ser muy persistente, al igual que sensible. Cuando un trabajo tiene que terminarse se empeña en lograrlo con éxito. Se destaca trabajando en algún área de salud, o al cuidado de los niños. También tendrá una exelente carrera como casero, jardinero o periodista. Un gran patriotismo puede darle una buena base para ser político.
               Tanto la seguridad como el dinero son muy importantes para un Cáncer. Ganar dinero le resulta fácil, al igual que gastarlo. Cáncer no gasta mucho dinero y, al contrario, tiene tendencia a invertirlo y verlo aumentar día a día. Mira el dinero como un símbolo de estatus social, por eso, tener dinero y una buena cuenta bancaria es muy importante. Cáncer es ingenioso y maneja muy bien su tiempo y su dinero.
               Se siente más a gusto en su casa y con la familia, rodeado de las cosas que conoce y con buenos amigos.
               Sus virtudes: Compasión, emotividad, persistencia y saber brindar protección a sus seres queridos.
               Sus defectos: Manipulador e inseguro, está sujeto a los conflictos indirectos y atado al pasado.
               Sus características: Suele ser de talla mediana, de cara redondeada y con buenos pectorales. Tiende a asumir responsabilidades.
               Le gusta: Relajarse cerca del agua, el arte, el ocio en su casa, las buenas comidas con amigos y ayudar a sus seres queridos.
               No le gusta: Los extranjeros, revelar cosas íntimas, y la crítica.

               Con este somero retrato robot del Cáncer (político) no es de extrañar que nos vaya de pena en todos los aspectos de la actual política europea (egocentrismo, megalomanía y fobias diversas). Y ahora ya se puede hablar del cáncer publicitario que produce hartazgo: la actual campaña publicitaria de acoso y derribo cárnico... A los que consumimos poca carne roja o manipulada nos da lo mismo, aunque no fuésemos consumidores nos seguiría dando igual. Pero es que esta machaconería de refregar el cáncer en todo, sin explicar qué hay detrás de el asunto... Porque detrás de esta algarada hay algo que se quiere que pase desapercibido...
Acuérdese la flaca memoria del Acuerdo TTIP, del que nada o casi nada se ha hablado y publicado en la prensa que ahora canallea a sus anchas para poner los pelos de punta (incluso a los calvos como El Viajero) con sus imágenes tremendas y sus distorsionados titulares que tienden a confundir más que a informar. Es la tónica nuestra de cada informativo.
               El Viajero está de enhorabuena: se le ha estropeado la tele, no hay forma de que salga una cadena que no esté pixelizada... ¿Problemas con la antena colectiva? ¿Consecuencia de que lleva sin pagar la cuota ni se sabe? Le trae al pairo. Ya estuvo sin televisión cuando la genial idea gubernamental de digitalizar las ondas... Disfrutño de amenas lecturas, hizo manualidades, paseó, jugó a cocinilla haciendo postres exquisitos y maravillas con las mermeladas caseras... Y así pasaron los años, sin televisor más operativo que para visionar algún DVD o cinta de vídeo VHS (todavía le funciona el lector). Leyendo un par de libros cada 15 días (plazo máximo del préstamo bibliotecario) y con la mente clara y despejada, oyendo los pajaritos del campo y música clásica en su habitual emisora de radio.

               Es por eso que hoy ha escogido un erótico dibujo de la Carpeta secreta, alegórico al título: "El cáncer nuestro de cada día". Cuando hace tantos años se produjo la avalancha noticiera del "cáncer gay", inmunodeficiencia asociada a la homosexualidad, pandemia del VIH-Sida, cuando los héteros no usaban tampoco el condón (Oye, que yo no soy maricón) porque eso era una enfermedad de maricas...
               Y ahora el cáncer de las carnes rojas manipuladas... El café, el tabaco, el alcohol (¿produce cáncer, o el hígado explota de motu propio?) son los otros cánceres zaheridos por las prensas amarillistas que nunca hablan del cáncer político que nos asola...
               Así que no vengan ahora con noticias cancerígenas, que intrínsecamente ya lo son.
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© Juan Rodort, 2015

domingo, 25 de octubre de 2015

Pero... ¿y quién hace de mujer?


                En el abrazo, en el enlazado de manos, en el beso y la unión de los labios con las húmedas lenguas serpentinas enroscadas cada una en la otra boca o en el cuerpo a cuerpo enfrentados los espadachines con sus armas enhiestas y palpitantes no hay problema de identidades, de roles asumidos a la manera de otras parejas heterosexuales... o eso es lo que le han contado a El Viajero. Él cree que no se lo han dicho todo, todo, que le han ocultado secretos de alcoba, que no por ser íntimos deban de ser dichos de forma desdramatizada; la risa es un remedio infalible contra la muerte... Y de eso se trata, de vivir y morir, de amar y odiar, de unirse y separarse. De dos que han sido uno y dejaron de serlo, sin darse cuenta...
Pero no van por ahí los tiros, no.
                Cuentan a El Viajero que una vez, hace ya algunos años, un muchacho estudiado y supuestamente heterosexual, inteligente y con mentalidad abierta (o eso se le suponía hasta que soltó la perla cultivada motico del título de hoy) le preguntó a su compañero de piso, un hombre que había dejado su primera juventud para adentrarse en la resbaladiza madurez del convencimiento de querer tener una pareja fija (no de seguir el rol heterosexual de los clásicos novios o matrimonios, no) y estaba en el comienzo de una relación "seria" con un muchacho -es que de siempre le gustron más jóvenes- de parecida edad que su compañero de piso... ¿Que qué hacían compartiendo piso? Esa es otra historia que se puede saltar porque lo interesante es la pregunta del millón.
                Cuenta El Viajero que le contaron como ese muchacho supuestamente heterosexual, con novia reconocida y sobradas opiniones machistas, salvo en aquella ocasión en que estaba muy borracho y no recuerda nada de lo sucedido... Que este muchacho, intrigado por la frecuencia con que el joven novio del compañero de piso se pasaba las noches de los fines de semana sobretodo metido en el cuarto de su compañero, al igual que cuando su novia lo visitaba... y de ahí sus dudas; decidió salir de dudas.
                La pregunta: "Pero, entonces... ¿quién de los dos hace de mujer?".
                La respuesta: "Nadie hace de mujer, los dos somos hombres y lo hacemos como lo hacen los hombres" ("idiota", le faltó decir, aunque lo pensó).
                La confusión del joven compañero de piso fue tanta, o tanta la vergüenza de saberse un ignorante en materia amatoria aleatoria, fuera de la clásica posición del misionero que practicaba con su novia, que no hizo más comentarios ni quiso saber más de lo que ocurría en el interior del otro cuarto, cuando se imaginaba o bien a su compañero de piso o bien al novio de éste travistiéndose con ropas de fémina, plan taputón de sex-shop (hétero, por supuesto, él no conocía otra cosa y un dildo sólo se podía emplear con la mujer...) portando ligueros y lencería negra y roja de encajes y puntilla.
                Y no es que todos los machitos piensen como este muchacho supuestamente heterosexual y con novia reconocida sino que lo que El Viajero no entendió ni entiende aún es cómo un chico estudiado, universitario -no un cualquiera iletrado- y que se decía abierto de miras y mentalidad pueda salir con tamaña preguntita...
                ¡Vamos, eso es de Juzgado de Guardia!
                Y tampoco cree El Viajero que todos los homosexuales vayan de hombres-hombres en la vida en pareja, viviendo en franca camaradería y sin suplantar papeles de las "parejas oficiales" (las llamadas "parejas normales" de hombre-mujer), vamos, sin ir de juego de roles:
                - "Hoy te toca hacer de mujer...".
                - "¡Uy, no! que ya lo hice la semana pasada...".
Por ejemplo (ya se sabe que cuando hay una pareja establecida la fogosidad se va apaciguando y las ocasiones de folleteo y encamamiento se espacían, o eso es lo que le dijeron a El Viajero).
                Tampoco cree que en todas las "parejas normales" haya ese juego de roles. Pero sí sabe a ciencia cierta que muchas parejas de homosexuales, ahora Matrimonio Homosexual -que nunca entendió el por qué de "matrimonio" si no hay ninguna Matrix, ni matriarcado, sino un patrimonio común y dos supuestos "pater familiae"-, sabe que mucha marica suelta emparejada va de mujer-mujer de su casa y de su "hombre"...
                Y ahora vendrá eso de: "La venganza de las maricas acabadas". Y si no, al tiempo.
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© Juan Rodort, 2015

viernes, 23 de octubre de 2015

"Clónicas maricas" (El infierno gay: todos pasivos)

(Delmas Howe)

                     Es una frase que ya es algo repetido, dicho, leído u oído en diferentes idiomas y en distintos países y continentes: "El Infierno Gay, todos pasivos" (aunque la frase original sea: El infierno gay: todas pasivas -en femenino marica-).
Tal vez este monumental lienzo de Delmas Howe no sea el más indicado para relatar estas "Clónicas maricas", remedo de "Crónicas marcianas", el magistral libro de Ray Bradbury tomado como referencia y guiño sarcástico, pero en versión gay, repetida y plastificada versión y visión del marica clónico.
Las auténticas "Clónicas maricas" se parecerían más a la foto siguiente donde los seis cuerpos de plástico homologado (aún no les ha llegado la última de las últimas modas de la barba cerrada y súperarreglada, pero sí la del cuerpo depiladísimo y con la tableta de chocolate impresa en primer término, "vistiendo" speedos o bañadores tipo bragas de lycra colorista y de marca, bien a la vista...

                     Estos chicos pueden servir como modelos del clásico infierno gay, prometen, insinúan, dicen con sus gestos y sonrisas que van mandando, pero a la hora de la verdad terminarán con el speedo bajado hasta los tobillos, reclinados y con las nalgas depiladas y relucientes en posición oferente y suplicante pidiendo a voz en grito (atiplado): ¡¡¡fóllame!!!
Vamos, una total decepción, doble, si se piensa que van a ser un tornado de virilidad, unos machos desaforados que van arrollando todo a su paso y te van a poner cara a la pared y con el pantalón por los suelos, el culo abierto y en menos de lo que esperabas, con todo su enorme aparato metido dentro... ¡Ilusos! Tanto el que lo piensa como ellos que esperan eso mismo, ser penetrados, poseídos, manipulados, ser objetos de manoseo y adoración, imágenes inmóviles expuestas para uso y disfrute de machos activos, súperactivos que los van a descerrajar a la primera de cambio...
Todo un rosario de equívocos.
Y como ese Rosario de la Aurora terminará esta cita, desbaratado, a palos, corridos (y no de la forma literal de eyacuaciones a lo grande) y frustrados. Todos frustrados. Los clónicos maricas en su infierno particular y los activos machos maricas que esperan algo más que una pose y una serie de: ¡uy, no! ¡eso no! ¡por ahí, tampoco! y el nefasto suplicio del gritito de: ¡¡¡fóllame!!! sin más preámbulo, mostrando las peladas nalgas oferentes y con su rojo y abierto infierno palpitante...
Redundante resulta ya este relato.
Las crónicas de las clónicas ni son marcianas, aunque lo parezcan, ni son machos pero son muchos... Fácil chiste machista.
Y es que el marica que teclea estas líneas está más que harto de estar ya harto y se cansó de teclear siempre lo mismo... y de visionar siempre las mismas fotos clónicas de chicos clónicos, maricas o no, eso ya es irrelevante para el infierno interior que lleva arrastrando este que lo es El Viajero, para servirle a usted (como mandan las buenas formas aprendidas cuando niño, cuando aún se enseñaba y orientaba a los niños y jóvenes de esa forma tan primitiva y froidiana retorcida, mezcla de resabios religiosos; se les enseñaba que el Infierno no era un lugar, ni tan siquiera una entelequia, sino una sensación, la de vivir en esa continua penuria sexual y el no encontrar hombres de verdad en el camino... No, eso no se lo enseñaban ni de lejos, es la lección que ha aprendido El Viajero por su cuenta, la otra, de esa ya ni se acuerda, las heridas del alma quedaron restañadas hace tiempo, o eso piensa él).
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© Juan Rodort, 2015

lunes, 19 de octubre de 2015

¡¡¡Este Otoño, me tiene hasta el ...oño!!!


                     ¡Hasta ahí estoy del Otoño y del año 2015! Sí, ahí donde se toca el muchacho, donde se los agarra para que la censura no borre la foto, o pase un aviso de expliciticidad (horrible neologismo que también sale por Google, camuflado).
Hablando del ruín de Roma...
Es precisamente de este Google de nuestros pesares y que nos brinda su espacio cibernético para mostrar nuestras cositas, darlas a conocer, ponerlas en la Red (tratar de borrarlas cuando no nos gusten es... ¡¡¡imposible!!!), es de lo que quisiera hablar-escribir...
Cualquier dato, foto, archivo (expiatorio) que se incluya en el ciberespacio ya estará presente (o ausente pero imborrable, siempre quedará su marca, su paso, su imagen acusatoria...) para siempre, por siempre, ¿quién quiere tener datos acusatorios para siempre? ¿Es que el "delete" no vale para nada?
Recuerdo cuando le di al dichoso "delete" una vez hace muchos, muchos años y borré ¡para siempre! y sin querer, de forma fortuita, accidentalmente... cualquier otro simil puede valer pero no hubo manera de recuperar tooodo un bloque de trabajo metido en esas carpetas borradas; montones de archivos de documentos, de datos, imágenes y textos directamente a la nada, al vacío... nunca existieron.
Pero esos eran otros tiempos (aún había ordenadores con pantallas en blanco y negro, ¡¡¡lo juro!!!) muy lejanos de este corre que te pillo de cada día, donde el programa instalado por la mañana, llega la noche y ya le hay que añadir actualizaciones, cuando no sustituirlo por una versión más moderna que en poco tiempo y sin ídem de poder trabajar con el antiguo, el nuevo programita ya ha hecho que tu equipo, tu cámara digital (¿creías que era última tecnología?, ¡iluso!) deban ser sustituidos por unas versiones más modernas, peor cualificadas a la hora de manipularlas, con peores servicios que las viejas versiones ya obsoletas y caducas, que de nada sirven para implementar las nuevas adquisiciones...
(De eso se trata, antes de lanzar una leve disculpa por el lenguaje ignorante de "usuario").

                     Y lo mismo parece que les ocurre a estos grupos políticos emergentes, como les llaman los viejos dinosaurios del oficio de polis, politicastros o castros-polis que siguen siendo unos villorrios de mala muerte con tecnología punta, porque el oficio de la política... Los políticos ya se han quedado como denominación a nuestros cuñados-hermanos-políticos, los otros, esos no saben más que pactar -y ¡ojo!, que los pactos con el diablo siempre se pagan-, pues a estos grupos políticos -y hablan con empacho de uno sólo que parece que asusta, que va a ser el caos, que da miedo, vamos- les ha tocado sumarse al son cibernético, se actualizan día a día, se disgregan no bien han surgido unos líderes mirados con lupa, trasteados en sus viejos bolsillos para tratar de encontrar pelusillas de cuando púberes juguetones aprendices de ciudadanos; mientras que los clásicos, "los de siempre", ésos ya no necesitan de ninguna actualización, ellos tienen el poder -así, con minúsculas, porque el PODER, eso es otra cosa que tan solo los que manejan tratados tipo TTIP, un poner, saben de qué color es-, son una mayoría simple (nunca mejor dicho, de la mejor manera) y básica que está dispuesta a quedarse con las viejas aplicaciones, los antiquísimos programas afrentando y jaleando por doquier; calumnia, que algo queda es una máxima que funciona en un país mancomunitario seudoautonómico -antes regional y pueblerino-, donde la memoria flaquea, donde las promesas de programas -éstos, electorales- quedan olvidadas por nuevas actualizaciones que no son otra cosa que la vuelta a los regímenes totalitarios ya casi olvidados...
Algo así también es esta Red de redes, este soporte donde ahora mismo tecleo y queda escrito -para siempre, lo mismo que las imágenes que añada- este texto de protesta, de hastío, cuando el estío cambió a otoño y rimó con coño... Y el año, ¿con qué rima en plan malsonante? Apaño, desengaño, maricastaño, rebaño, tamaño, redaño, enmaraño, desapaño, escaño... castaño (oscuro). Y un largo etcétera de más años que no vienen al caso ni riman malsonante, insultante, despreciante... (no sigo con los antes).
                     ¡Hasta los mismísimos! Como indica el muchacho de la foto de arriba. Ese guapo ejemplar de carnes prietas y pelirrojos pelos, de sugerente paquete recatado y recogido con siniestra mano, dejando ver lo suficiente como para dar rienda suelta al magín y que la posturita un poco así de la mano derecha corrobore que el chico es marica perdido y tiene un poco de pluma -de ahí el gesto amanerado de la manita diestra-.
La derecha amanerada. ¡Qué gran tema para proseguir otro día!
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© Juan Rodort, 2015

sábado, 17 de octubre de 2015

¿Esclavos de la Belleza?

Árpád Miklós (Péter Kozma), Budapest 11-09-1967 + N.Y. 03-02-2013

                     ¿Qué estaba leyendo este actor del porno gay entre rodaje y rodaje? ¿O era una simple foto de cara a la galería "culta" del cine porno gay?
Su muerte ya estaba anunciada. Quizás nadie se diera cuenta. Y los que no lo conocimos sino cuando apareció la noticia de su suicidio en la prensa rosa tampoco podemos aventurarnos a dar una opinión sobre esta belleza, este cuerpo poderoso y frágil tal como se le ve en el gesto recogido y ensimismado de la lectura. Es mejor creer que estaba leyendo ese libro y que no era un simple material de atrezzo y que estaba disfrutando con sus páginas en un descanso entre sesión y sesión de dale que te dale al manubrio y a la tensión de mantener la erección siempre a punto...
¿Se sentía un simple objeto sexual? ¿Qué pensaba de sí mismo? La foto es muy significativa. Su rostro de niño malo no lo puede disimular, se le ve travieso y juguetón. Y los que no hemos visto más que un par de sus apariciones delante de las cámaras tampoco podemos dar más muestras para analizar su personalidad. En los medios de las redes digitales se encuentran estudios y reportajes sobre la persona y sobre su trabajo y trayectoria...
No parece claro el o los motivos que le indujeron a tomar esa decisión de saltar del mundo, de ese mundo casi viciado de la sociedad de consumo febril que es la industria del porno, la del porno-gay más todavía que la otra -por las escasas y suficientes muestras visionadas donde todo se reduce a un mete-saca constante hasta las eyaculaciones abundantes en planos montados a posteriori... Las repeticiones de escenas simulando las erecciones, simulando disfrutar del sexo cuando simplemente se está actuando -y se nota- o no hay química con el o los partenaires correspondientes...
Si una prolongada exposición a las fotos de los actuales modelos gays masculinos, todos tan relucientes, todos tan depilados y musculados, bellísimos, de pieles perfectas y turgentes tratadas a base de cirugías u hormonas -el que escribe desconoce todos esos cambalaches estéticos, lo ha leído, visto en la ciberred, pero no sabe de primera mano en qué consisten- les ha hecho aborrecer mirar más fotos de tíos en bolas; pues una revisión de bastante material gay del que pulula por la Red ha tenido ese resultado en el que suscribe, un aborrecimiento supino hacia los bellos cuerpos masculinos miméticos, homologados, clónicos... Un hartazgo de visionar bellos ejemplares modélicos, sonrientes, de mirar intenso, de brillantes epidermis, de dentaduras blanqueadas y perfectas para la foto... Un empacho de fotos de tíos buenísimos todos ellos, desnudos, erectos, semierectos, semidesnudos, insinuantes, retorcidos, sibilantes, dormidos, ofrecidos con las nalgas abundantes abiertas a futuras caricias y demás manoseos o dispuestos a lo de siempre: el mete-saca que es lo que parece que define al mundo gay masculino.
A la vista de lo visto, es esa la conclusión: somos esclavos de la belleza (de un tipo de belleza estereotipada y plastificada).
Pero ¿somos esclavos de la Belleza? La Gran Belleza, la Madre de todas las Bellezas... No, porque ese Belleza se encuentra en todo lo existente (e inexistente, para eso está la imaginación) y lo que el amanuense que suscribe dice es que se rinde ante esa magnificencia natural...
La belleza de Árpád Miklós (Péter Kozma) es de esas bellezas naturales. Él era bello por naturaleza, por dentro y por fuera... Quizás estaba empachado de ser tan hermoso y no pudo resistirlo. Dar su belleza a los demás es duro sobretodo cuando se es inteligente y se sabe que tan sólo ven lo superficial... y quizás nadie supo ver la Gran Belleza de este hombre y de ahí su determinación a salir de esa trampa. Lástima.
Y no es porque al autor de estas líneas le subyuguen los canallitas de cuerpos mórbidos parecidos al de esta foto, es que cree haber visto algo más en él... más allá de su piel.
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© Juan Rodort, 2015

jueves, 15 de octubre de 2015

Pagar hasta por respirar

Dando las últimas bocanadas de aire respirable, señalado, marcado
para que se le pueda distinguir de los que sí pagan el nuevo impuesto...
(El Sol, su luz y energía, hace tiempo que pertenece a una empresa privada;
ahora le toca el turno al aire, a la capa de oxígeno de la Tierra)

¿Es así como se nos presenta este futuro inmediato? Ya nos ha alcanzado, nos ha sobrepasado. Ya es tarde para volver atrás, incluso para quitarse de enmedio (las nuevas restricciones anti-suicidio no dejan resquicios por donde poder salir de esta trampa en que se ha convertido vivir). Pagar por todo, absolutamente por todo. Ayer fue el impuesto por disfrute del astro rey. El SOL que nos alumbraba y daba energía gratuita pasó a la historia; hoy ya hay que pagar por el disfrute de esa energía y su utilización, sobretodo por su utilización con fines privados, tales como el consumo diario de la electricidad, agua caliente, calefacción u otros usos domésticos antepuestos a los tradicionales contratados con las grandes compañías de suministros energéticos, esa compañías que ahora nos gobiernan con el flamante tratado internacional (TTIP) impuesto descaradamente por sobre todas las constituciones y leyes locales...
¿Que no te lo crees?
Vamos, consulta los medios sociales y demás portales donde se informa todavía libres de las censuras generales a que se nos ha sometido o nos hemos dejado someter. Hemos claudicado. Pagamos o morimos, pero no nos dejarán morir tan fácilmente, pues somos la base de sus ingresos, el motor que mueve sus economías (econosuyas) despiadadas; somos los nuevos esclavos sin más derechos que los de pagar y callar. Para vivir hay que pagar, para morir (lentamente) hay que pagar. Para pagar hay que pasar por el estrecho aro de las multinacionales que mueven los hilos de esta vida nuestra que ya dejó de serlo. Nos viven, nos condenan a vivir. A malvivir. A sobrevivir.
¿Para qué sirve esta vida? ¿Para pagar y trabajar para otros? ¿Hasta cuándo?...
Repitiendo aquello de que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante, pero aguantando la respiración, porque sin poder respirar serán unos pocos minutos más de vida... y después, ¿todo terminará?

¡¡¡Aire puro y libre para todos!!!
¡¡¡No, al impuesto del aire!!!
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© Juan Rodort, 2015

martes, 13 de octubre de 2015

No encontró rosas rojas para su amante


                     El título remeda a aquel otro de la novela de J. A. Gª. Blázquez (1968) "No encontré rosas para mi madre" que el que teclea estas líneas no ha leído o no recuerda su texto como tampoco la trama o siquiera las imágenes de la homónima película (1973) donde una todavía deslumbrante Gina Lollobrigida lucía sus encantos y un jovencito protagonista salía ligero de ropa para deleite de los ojos del que suscribe, ávido de cuerpos de hombres o jóvenes destapados...
Pues bien, este otro muchacho de la foto, de piel morena, con un ramo de tulipanes rojos tirando a rosa que abre la puerta de su apartamento para darle una sorpresa a su amante, algo frustrado al no haber encontrado rosas rojas con espinas y desde luego nada preocupado por los comentarios que las vecinas del primero han hecho al verle desnudo salir a la calle a comprar el ramo que lleva en la mano, oculto para que la sorpresa del desnudo no sea la sola protagonista, pero que a su amante lo mismo le da porque lo que verdaderamente le gusta del él es esa parte media electrizada que tiene vida propia cuando le eleva al séptimo cielo bien introducida y atornillada en su estrecha ranura (él se hace el estrecho que es lo que le gusta a su moreno amante que simule, pero está mas abierto que una plaza moscovita)...
¿Por dónde iba?
¡Ah, sí!
...No le importan los comentarios obscenos o jocosos que ha levantado su paso en el corto trayecto del portal hasta el quiosco de las flores en la esquina. Afortunadamente nadie le ha denunciado por escándalo público ni gritado el consabido: ¡¡¡Pero es que nadie piensa en los niños!!! No, no le han importado los silbidos de admiración y cachondeo de unos y otros, porque las otras tan solo han abierto desmesuradamente los ojos y la boca sin poder articular palabra... mojadas de forma súbita en la entrepierna o por esos vericuetos ignotos para el que suscribe (no hay que ir dando el cante ni descubrirse al primer intento, cada uno es como es). No le han importado las frías losas de la acera aún mojada de la lluvia caída anoche, ni ese relente del aire de la mañana que le ha arrugado los güevos, pero que en nada ha afectado a su aparato bien dispuesto y en estado de hinchazón a causa del morbo que le provoca exhibirse desnudo ante el vecindario... La ley española le encanta en ese sentido de amparar al nudista en los lugares públicos (casi está al borde de la ilegalidad por su prematura erección al contacto con el frío aire mañanero). El trayecto de ida y vuelta ha sido rápido.
Ahora, hurgando con su llave en la cerradura, nervioso por no haber conseguido las rosas rojas ansiadas para esparcir sus pétalos sobre la blanquísima piel de su amante... abre la puerta con mucho cuidado para no hacer ruido que pueda despertar al durmiente, deja las llaves sobre la mesita de entrada, cierra la puerta despacio, se adentra por el breve pasillo hasta la puerta del dormitorio entreabierta... y se detiene un instante a escuchar agitadas respiraciones adentro. ¿Ha estado fuera cinco minutos nada más y ya le está poniendo los cuernos? ¿Dónde tenía escondido al chulo que yace sobre su amante practicándole una perforación en toda regla? ¿Es que este muchacho no tiene bastante con su zocotroco duro como un cabrestante experto?
Pues va a ser que los tulipanes les van a servir como corona mortuoria cuando él acabe la carnicería que ha empezado con estos dos...
¡¡¡A un Mandingo de pura cepa no se le hace tamaña afrenta!!!
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© Juan Rodort, 2015


domingo, 11 de octubre de 2015

El ángel azul que amaba el fluido rosa (Is the Blue Angel who loved Pink Floyd?)






                        Dibujos sin palabras, secuencia angélica desde aquella lejana Sevilla de 2006 cuando El Viajero era J. R. Ortega hasta la batalla celestial librada en el Levante donde cada ángel se instaló en su sitio y el fluir azul de sus alas se transformó poco a poco en ese fluido rosa leve etéreo mixto entre el dorado atardecer y el fulgor de la mañana; aquí El Viajero tornó a llamarse Rodort como síntesis de sus dos apellidos camuflados, en un ejercicio pícaro de mimetismo cultural que, a fin de cuentas, de nada le sirvió ante el rechazo frontal de los batallones bien formados y adiestrados de los ángeles aborígenes.
¿Cómo se le ocurrió pensar siquiera que podrían admitirle en sus logias? Ni tan siquiera tolerar su presencia. Aquel ángel azul que vino del Sur huyendo de sus propios miedos cayó en demudado trance denodado sin ningún resultado, más que el de ser olvidado, transparentando su ser y su luminiscencia restada en oscuro rincón de negras alas... El Infierno no estaba en el ardiente Sur, sino en este Levante otoñal...
Aquel Ángel Azul que amaba el sonido de "Pink Floyd" en una constante lluvia de enloquecidos diamantes brillando sobre su cabeza fue engullido y disuelto por la tiránica máquina aposentada en el lugar, sin ninguna bienvenida previa, y estrellado contra el muro de su indiferencia...
Aquel Ángel Azul, que transmutó al fluido rosa para poder integrarse en la masa dominante, en su nuevo asentamiento, quedó desfigurado y desteñido o más bien tiznado en sus encontronazos con los negros designios que le rodearon, perdiendo no ya su azul purísimo de brillos matutinos sino el cambiado tono rosado de los atardeceres que fueron los únicos que le acogieron, los tibios atardeceres de aquel primer otoño en Levante, las tibias olas de aburridas y perezosas espumas que besaron sus lágrimas más frías y heladas que la propia muerte que fue su suerte o mala suerte....
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© Juan Rodort, 2015

viernes, 9 de octubre de 2015

Vituperios en rosa

(Wes Hempel, 2010 SLEEPING GUARD Óleo s/lienzo)

                  De improperios se llenaron sus labios al descubrir que el color de moda de esta temporada verano-otoño se decantaba por el ¡¡¡rosa!!!
No, no le gusta ese color (entiéndase el rosa-chicle-ilusión), no le gustó nunca, ni tan siquiera su olor y sabor asociado a esa bolita de repugnante chicle (tampoco le gustó nunca el sabor ni la textura de la goma de marcar; nunca consiguió -y lo intentó en vano- hacer uno de esos globos con un chicle bien masticado). Una vez que la envoltura de azúcar se le disolvía en la boca, el repugnante amasijo de goma le daba arcadas. Y todas esas precoces experiencias de un niño, que aún no había sentido atracción por las cuestiones del sexo ni sabía qué era eso, inocente niño de refinado paladar -luego con los años se vería que su refinamiento llegaba a límites y mundos incalificables; imaginación nunca le faltó-, un niño muy particular que tuvo experiencias traumáticas ya desde tan chico (la del chicle fue una de ellas, la del color rosa-chicle le iba asociada).
Así que, no es de extrañar que, al visionar las fotos de los modelos guapísimos ellos, todos con rutilantes cuerpos tornasolados y bruñidos a fuerza de depilación-láser, luciendo en sus pubendas partes un trozo de tela ¡¡¡rosa!!!, experimentase un retortijón en sus fibras más delicadas, revolviéndosele las tripas ante tal visión de ridículo bañador, calzoncillo, tanga o el trozo de trapo que fuese (incluido el que cubre las pubendas carnes del cuadro que ilustra estas líneas, con todo el respeto debido al autor que es ajeno a las fobias de El Viajero).
                  Tan sólo hubo un minúsculo (nunca mejor dicho porque se adaptaba al culo como otra piel) bañador ¡¡¡rosa!!! que lucía (más bien tapaba sin tapar, provocando más que ocultar) un modelo de piel color café... No va a decir la palabra natural para la designación del color de esa piel, palabra que en otros idiomas y contextos de sociedades hipócritas y fariseas suena a insulto e improperio de lo peor; no, no va a caer en esa fácil tentación de disquisiciones de colores. Ya lo dice el dicho hispano: "Para gustos, los colores". Pero ese color ¡¡¡rosa!!! es un disgusto, por no decir simplemente que carece de gusto por completo. Pero, el modelo de piel agarena, tirando a chocolate apetitoso y lustroso, ese modelo mojado por las saladas gotas de las olas de un mar comparsa, ese cuerpo de quitar el resuello, aunque cubierto por la minúscula prenda ¡¡¡rosa!!!, ha sido el único, la única imagen con ese color (ni mencionarlo porque a El Viajero le sale sarpullido sólo de pensarlo) que ha suscitado en propios y extraños más comentarios, más visitas al Blogger de El Viajero que ningún otro texto -acompañado de foto- y que rompe las estadísticas al decantarse más por la imagen que por las opiniones vertidas en sus palabras. Es un asunto a reconsiderar, éste de las estadísticas y de los comentarios y recomendaciones cibernéticas, asunto delicado si por en medio se entromete la sibilina censura del aparato mass-media que supervisa todos y cada uno de los movimientos "on line" de cada desprevenido usuario.
Vamos, que el negro de la foto causó sensación...
¡Lo ha dicho! ¡Cómo se van a poner los gilipollifláuticos! Sí, esos que no tienen nada mejor que hacer que vituperar y lanzar improperios contra los que no son de su opinión ni colla política, suponiendo que tengan el más mínimo cerebro para que la única neurona les pueda patinar a gusto por toda esa masa encefálica-plana (¡que es encefalograma plano!)...
Es que ya en este trance de vituperar a diestro y siniestro... mejor dejarlo para otra ocasión, cuando la falaz moda ¡¡¡rosa!!! pase; total, ahora parece que vuelven las modas de los años 70 del siglo pasado... Ver para creer. La estupidez humana no tiene límites y vuelve a caer en la misma piedra puesta en su camino, una y otra vez, siempre lo mismo...
Así que, ¡¡¡vitupera, que algo rosa queda!!!
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© Juan Rodort, 2015

miércoles, 7 de octubre de 2015

No hay mal que cien años dure (ni marica que lo aguante)


                  Con un cuerpo como el de la foto ¿qué importan todas esas consejas de viejas? Nada. Lo que dure, que dure y ya está bien. A disfrutar, que son dos días... Así que hasta que pasen esos cien años prometidos ya habrá tiempo y lugar para pensar en ello.
El mal.
La verdad es que mirando un cuerpo como el de esta foto no se puede uno imaginar nada maligno salvo esos políticos que de verles la jeta ya se te revuelven las tripas... ¿Cómo tienen el morro de salir en las fotos para apostillar su doble falsía, su falsa sonrisa y sus falsas palabras? Pero cuando se mira un cuerpo como el de esta foto de arriba, unas piernas abiertas para dirigir la vista al centro del universo sexual -debidamente cubierto para la foto, so pena de censuras y cortes en la Red de suministros-. O esa sonrisa canalla bosquejada bajo la barba más que hirsuta, adelanto del vello púbico tapado por la suave tela plastificada, imitando a seda o satén (¡dentera!), cálido tejido de color verde que el blanco y negro de la foto quiere escamotear a nuestros ojos, pero lo adivinamos: ¡es verde! (el bañador-braga-calzón). Abultado, caliente, turgente, deslizante, palpitante, oferente del oculto túnel que más adentro se insinúa...
¿Cómo se pueden imaginar males después de visionar esta entrepierna?
Pues el mal existe. Nos rodea y asfixia.
Y no es uno sólo, son muchas las causas que lo producen, los engendros que lo engendran son los gerifaltes que salen en las fotos de portada de los periódicos y revistas, en las cabeceras de los telediarios, los rostros del mal llevan caretas con amplias sonrisas, van bien vestidos y perfumados (eso no se nota a través de las pantallas de televisión o de las hojas de papel impreso, pero lo están para confundir el tufo de la putrefacción de sus mentes corruptas).
No hay un solo mal, son muchos los males que nos aquejan (y a los maricas, más).
¿Enumerarlos? ¿Y para qué? A estas alturas de la película ya hemos comprendido el argumento y adivinado el final (o los posibles finales, incluso el de: ¡¡¡sorpresa!!!, ¿a que no te lo esperabas?; sí, ése también). Y es por ello que cuando aparece El Mal, lo máximo malvado, pues miremos para otro lado o disimulemos, porque ¿para qué molestarse en diatribas que no nos llevarán a ningún puerto seguro? Lo mejor es ausentarse de la realidad. Decirnos que El Mal no existe. Mentirnos descaradamente. Y tratar de vivir, de vivir felices en nuestra ignorancia.
Y, cuando pasen esos cien años, al final: ¡ todos calvos! Incluido hasta el del taparrabos verde (gris en la foto). Pero los maricas aguantan lo que les echen, están hechos de otra pasta. Son hombres muy hombres, porque para aguantar ser marica hay que tenerlos bien puestos o perecer en el intento y llorar como nenazas... Sí, ser marica, ayer, hoy y también mañana (o el tiempo nos lo dirá, si es que existirá un mañana), es un acto de fuerza y de lucha a contracorriente de las homofobias venidas de afuera y de adentro, del mismo "colectivo" (esas arremetidas son las peores). Ser marica hoy en día es ser más hombre que los demás hombres. Porque no hay que confundir marica con afeminado. Afeminadas son incluso algunas féminas, pero no alguien que se diga ser hombre. No hay que confundir con lo que a la entrepierna le gusta a la hora de ponerse caliente... ¿a quién le puede importar? Sí, los hay, gentes abyectas que viven para vituperar e inmiscuirse en vidas ajenas, pera disfrutar con el mal que se inventan y joder la vida de los demás... ¿Más claro?
Pero no era de ese mal del que hablábamos antes, no. Es de otra clase, es el mal socio-político-económico-religioso, así, todo junto e inseparable. En esta clase de mal se pueden meter a los anteriores, caben todos, hasta tirarlos a la mar: ¡Pelillos a la mar!
Sí, así que pasen esos cien años (pero no aquellos cinco años lorquianos...).
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© Juan Rodort, 2015

lunes, 5 de octubre de 2015

¿A quién le importa? (y no es una canción)

(Sueño de Mayo 2, J.R. Ortega, 2006 Tinta s/papel 21x15,5 cm.)

                     "A quién le importa lo que yo haga..." decía-cantaba Alaska y Dinarama en 1986 al mismo tiempo que El Viajero decía-pensaba lo mismo pero no se atrevía aún a "salir de su armario". ¿Su primera relación "seria"? Pero con una marcadísima diferencia de edad que muchas veces le hacía sonrojar al escuchar preguntas tales como: ¿Es su sobrino? al referirse a su joven novio que le seguía como un corderillo confiado... ¿Qué culpa tenía él si le gustaban los más jóvenes? Muy al contrario de sus "inicios" en que sus inclinaciones iban encaminadas a jóvenes que le doblaban la edad -él era aún un niño, un niño más bien precoz en cuanto a gustos se refiere-. Pues bien, esos mismos jóvenes le seguían gustando, las mismas edades; él iba cumpliendo años y sus conquistas siempre se mantenían en esa franja de edad en la que se "inició" (con tan sólo 11 añitos, él fue un niño precoz en todo)...
Y ahora mismo sigue con gustos parecidos, aunque su franja de edad ha variado y se mantiene en un margen de diferencia entre los 13 y 15 años menos que la de él. El Viajero sigue siendo un caso aparte... no lo puede evitar. Lo ha intentado con estrepitosos fracasos. Nunca pudo establecer una relación con sus iguales, invariablemente le seducían las carnes frescas y turgentes a medida que las suyas perdían frescor y turgencia, pero no el vigor que le ha mantenido hasta no hace mucho... (¡miente!). El caso es que ahora ha pasado a sonrojarse cuando le preguntan por su actual pareja en los términos de: ¿Y su hijo? o a la inversa, cuando a su pareja le pregunta el vecindario por: ¿Y cómo sigue su padre? Han pasado la faceta de tío-sobrino a padre-hijo, toda una relación de virtual incesto que se le viene encima...
Y, ¿a quién coño le tiene que importar lo que cada uno haga o deje de hacer con su cuerpo? Siempre dentro de un orden, nunca extralimitándose en nada. Total, por unos añitos de diferencia ¿qué tendrá que ver que sean chicos y no chicas los ligues? Pues sí que tenía que ver, y mucho, cuando el ligue era un muchachito de reciente mayoría de edad (le ocurrió una sola vez) y no tuvo otra que "iniciarle" en los tejemanejes sexuales, incluso del besar; aquel muchacho abría la boca y sacaba la lengua como un pajarillo pidiendo comida... Y la primera vez, la noche en que supo que había desvirgado a un tío, no se percató hasta que ya fue demasiado tarde y hubo que cambiar las sábanas... ¡Tal como en las películas! Pero parecía que al muchachito que recién era mayor de edad y recién había dejado de ser virgen, no le importó demasiado, salvo la de pedirle que por favor no se lo follara tan violentamente como la noche anterior porque aún le sangraba el conducto amatorio recién estrenado... ¿Una película? Va a ser que fue así de real.
¿A quién le importa? Al Viajero le importa, nunca le gustó ser el iniciador de nadie, si el personal quería aprender, que se fuera a la escuela y en este país de entonces no había (ni ahora tampoco) una escuela de sexo. (Aprenda a dejar de ser virgen sin experimentar dolor, de cómo masturbarse sin dejarse la piel en el intento, el arte de cómo besar sin despellejarse los labios, etc...).
Sí, ¿a quién le importa? todavía... Parece que a mucha más gente que antes (2006, por ejemplo, la fecha en que El Viajero contrajo matrimonio civil -¿de qué otra forma podría legalizar su relación con otro hombre?- e inmediatamente le echaron del trabajo, una vez cumplidos los días de permiso por matrimonio, pero acelerado el proceso de "despido imporcedente" con fastuosa indemnización para acallar voces y propagandas no deseadas por nadie en esos momentos, fue una fecha de decisiones importantes, de afrontar valientemente pasar a ser un "pre-jubilado" más y a vivir como una familia más también, a pesar de los incordios que poco apoco les fueron minando sus relaciones sociales; sus escasas relaciones vecinales les fueron dando la espalda (siempre con precaución no fuera a ser que con dos maricas tuvieran problemas "por detrás" -ja, ja, ja y, ja-) y dejando de hablarles, invitarles, mirarles, creándoles un vacío vecinal propio de otros siglos victorianos ¿olvidados? No, El Viajero y su marido, esposo, compañero, como quiera que en el flamante Libro de Familia que les entregaron en el Juzgado -"ahora ya se puede, claro"; fue la respuesta de la funcionaria ante la respuesta de ¿quién es la novia?: "la novia es él"- viniera explicado. Maridos, contrayentes... ¿Importa? Parece que sí, que importa mucho. Y verdaderamente a ellos sí que no les importaba nada el cómo les pudiesen llamar, denominar en las actas de matrimonio o en ese Libro de Familia, ni que tuviera que ser un maldito Libro de Familia; ellos ya se habían comprometido consigo mismos desde hacía bastantes años cuando descubrieron que deseaban estar unidos para siempre, pero también de una forma legal, ante los inconvenientes que por deceso puedieran tener con sus respectivas familias -y no era por pura fantasía, casos hubo en que se creó un drama social con los viudos desamparados porque legalmente no tenían un papel oficial que los defendiera de sus depredadores familiares-, porque el casarse o no era algo que tan sólo les iba a beneficiar fiscalmente...
¿La edad? ¿A quién le importa la diferencia de edad entra las parejas? Parece que seguimos en la nueva edad media de la tolerancia. ¡Tolerancia, cero! decían en los anuncios televisivos aquellos, pero no se referían a la convivencia, no, sólo era para la "violencia de género" y no el género de violencia que se creaba y se sigue creando en torno de los maricas que viven juntos...
Y así sucesivamente... nos va: ¡de pena, penita, pena! (y que no es aquella otra canción de los Quintero, León y Quiroga cantada por la genial Lola Flores).
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© Juan Rodort, 2015

sábado, 3 de octubre de 2015

Si de mis labios supieras


(Fusión, tinta s/papel 21x15,5 cm. J.R. Ortega, 2005)

Si de mis labios supieras
el dulce besar en tus labios,
sucinta la espera al volcarte mi aliento,
en olvido de lenguas apenas desnudas,
revueltas en sísifos gestos,
tus labios serían prisioneros
en continuo enroque de besos.

                 Rimbombantes palabras para un día nublo y algo pedante (de llevar un cuelgue mental después de una mala noche de revueltos sueños) que se me acaban de ocurrir. Así, sin pensar ni media más. Y es que no se puede abusar de las cenas y luego acostarse sin esperar a digerir el condumio voraz (esta vez sí que no hubo un olor voraz flotando por la casa) y rápido... Más que una frugal cena fue fugaz por la velocidad con que engullí los alimentos. Y es que la bazofia televisiva a que estaba expuesto mientras cenaba no daba para más, so pena del vómito agresivo y cruel -porque estaba bien rico lo que cené- ante la continuada vista en la pantalla del televisor. Y, claro, las consecuencias son éstas...
Un bodrio-poema donde el regusto del chorizo vuelve y vuelve suplantando las níveas rosas de aleteantes besos ligeros de alas sobre las pestañas, besos de pestañas, de roces de labios apenas húmedos y palpitantes en deseo febril, ...anunciando unos retortijones de estómago que en la madrugada se cobrarían su paga bien ganada a fuer de consumir lo que tengo prohibido desde hace mucho tiempo... ¡pero es que está de bueno todo lo prohibido!
Para mitigar el susto que el lector se habrá llevado, valga la ilustración de la colección de Dibujos Secretos del autor que otras veces se han censurado a la vista por mera precaución de la espada de Damocles de la censura digital a que hemos estado expuestos -y lo seguimos estando-, a la menor de cambio del ojo censor puritano que dice lo que se puede y debe visionar, porque el juego digital es así y si no te gusta... pues o creas tu propio sitio web independiente de los clásicos soportes, cosa que es ya difícil dada la saturación en el espacio digital (¿dónde se meterá toda esta información?) o te conformas con lo que hay.
Esa pregunta me la hago con frecuencia. ¿En dónde están todas esas ondas o ese espacio virtual? ¿Hay un Mátrix? ¿Estamos dentro de Mátrix? Siempre he creído que somos el producto del sueño de un dios que sueña que está soñando...
Pero de eso a escribir: "Si de mis labios supieras el dulce besar en tus labios..."
¿En qué estaba yo pensando?
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© Juan Rodort, 2015

viernes, 2 de octubre de 2015

Autofellatio (Maricas en el espejo)

Base de la estatua de Konrad von Hochstaden Arzobispo de Colonia (1238 - 1261)

"Harto de estar harto, ya me cansé de preguntarle al mundo por qué y por qué..."
("Vagabundear", Joan Manuel Serrat)

                  De forma inconsciente se me vino esa antigua melodía de Serrat a la cabeza nada más colocar la foto de arriba; ninguna relación en apariencia, como tampoco parece que la tenga con el tema de los maricas mirándose en el espejo, autocomplacientes...
Quizás ya se acerquen más con ese "auto" de complacencia el poner-subir fotos exclusivamente de tíos guaperas, ya sean desnudos de forma explícita, frontal, de perfil, en posturitas o con algo de ropa puesto -la última son los calzoncillitos estampados de colores pastel- de un efecto ma-ra-vi-llo-so en los cuerpos de adultos de pelo en pecho y músculo fornido, o bien esos que salen vestidos, de medio cuerpo, de rostro barbado -siempre a la última moda- o fragmentos de cuerpos muy varoniles, o de rostros esculturales (griegos clásicos, por supuesto)y ojos claros, azules imposibles en rostors de morenos con una boca jugosa y procaz...
La autocomplacencia marica de subir fotos de bellezos en flor, o de reuniones de amigos veraniegos en carnes morenas y pelos bien dispuestos, o simplemente de escenas seudopornos-gays que se ven y no se ven las partes explícitas, para salvar la censura del bloque donde se alojan...
Supongo que la cosa debe de ser peor en los portales, webes, páginas y demás subidones heterosexuales, que desconozco al igual que si fuesen lecciones de Física Cuántica avanzada...
La "heterofobia" de los autocomplacientes gays es manifiesta. Por un lado aman sobre-todas-las-cosas al macho-macho muy heterosexual, pero a la hembra-hembra muy heterosexual ella se la ningunea al plano de mujer-florero, de "mariliendres" o de simple curiosidad. Que en esta vida (marica) hay que poner de todo en el "post" correspondiente no vayan a decir que eres un marginador de féminas.
Para una buena auto-felación lo primero es que hay que estar en plena forma física, elástico de músculos, ágil de movimientos, bastante largo de miembro viril (¡qué cursi!), larguísimo, mientras más largo mejor para que el susodicho miembro llegue bien a la boca y entre dentro en todo su grosor de erección, hasta la glotis por lo menos...
Para una buena auto-complacencia lo mejor es poner en la foto del perfil una foto del modelo o chulazo más morboso y guapo del momento presenta o pasado -¡qué más da!- que se tenga a mano... Siempre nos quedará París, digo yo.
Vamos, que al que suscribe no le gusta nada, nada, nada el talante gay-hedonista que están tomando los Blogger maricas de hoy. No es que pida fotos de monstruos de feria o deformes cuerpos, siempre habrá un intermedio. ¿Es que todo el mundo marica es bello, hermoso, curturizado, escultural, de plástico? Pues lo parece, a resultas del espanto que se muestra en todas y cada una de las webes-bloggeras.
Y remedando al clásico cantautor digo: ya estoy harto de tanto tío de plástico, ya me cansé de tanto bellezazo de máquina de hacer churros (de diseño).
¡¡¡Vivan los cuerpos mediocres!!!
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© Juan Rodort, 2015