lunes, 26 de mayo de 2014

Dios nos coja confesados



Eso decía yo también, pero ya no creo en nada de nada.
El día de las elecciones pasó y el Parlamento nuestro europeo de cada día no nos lo van a dejar tranquilo; a nosotros, los de a pie, no nos dejarán tranquilos. Nosotros, los que SÍ hemos votado y estamos dentro de ese poco más del 45% de votantes frente a los de: "que voten ellos" que ya nos quejaremos al cabo furriel...
¡Qué antiguo, por Dios! Sí, lo soy en las expresiones que se han quedado, en la vieja tradición en que me enseñaron y en los principios en que he ido confiando hasta el día de hoy; ¡iluso de mí!
Han pasado las elecciones sin pena ni gloria. Con la cara de recochineo de la "portavoza" gubernamental, que no cabía en sí de gozo -no porque el Ángel del Señor la hubiera o hubiese anunciado la buena nueva- porque sus siglas habían ganado... por escasos votos y escaños. Pero sonreía, no se le notaba, pero su cara redonda como una torta de Alcázar (las clásicas Tortas de Alcázar -de San Juan, La Mancha-) brillaba de estulticia, digo de impudicia, digo de insensatez, digo de plena satisfacción ante la buena nueva que nos comunicaba al resto de los mortales ibéricos (mal que les pese a las minorías separatistas de siempre) y "ahorrándonos" el tener que leernos la lista de la coalición de izquierdas (¡vaya pesaos los de izquierdas, reunirse en una larga lista para hacer la puñeta a la gente de bien!); pues nos ahorró, se ahorró ella el disgusto de siquiera tener que pronunciar siglas contumaces e izquierdosas, pecado seguro y ella ya habría comulgado esa mañana... Se la ahorró y nos quedamos sin saber quienes eran esos valientes que han hecho frente a la derechona... o de esos esquiroles que se han fragmentado de la izquierdona...
Porque ya lo dije -y el que avisa no es traidor- que yo iba a votar al PSOE (no porque tenga afinidad o simpatía por esas siglas o sus correligionarios, sino por puro egoísmo) porque se ha visto que ha sido la fuerza que va a darle matarile a los peperos europos y que con una pequeña ayuda de los grupos afines formarán un bloque (éste sí que es un Bloque y no el "Bloc" de este pueblo) ante la arrogancia y el rodillo de los mandamases alemanotes que nos seguirán llevando por el camino de la amargura...
Y es que no se puede dejar de citar a las fuentes antiguas, en las que me enseñaron a saber respetar y a amar a mis prójimos como a mí mismo... ¡Y ya digo que no soy creyente!
Ya, no. Pero lo cortés no quita lo valiente... Digo yo.
Espero que esos votos y diputados de las plataformas afines a los intereses de los más débiles (el pueblo llano y simple, como yo) sepan utilizar su fuerza, ellos serán el equilibrio en la balanza de colores y definitivos a la hora de sacarnos las castañas del fuego. Porque hasta ahora, los de siempre tenían la sartén por el mango y el mango también... y el fuego... y las castañas.
Así que repito el enunciado de arriba: "Sús y a por todas" (con la cabeza bien gacha, para dar más fuerte en el estómago del contrario). Sin agritud, sin acritud apenas.



jueves, 22 de mayo de 2014

Deshojando la margarita



A estas alturas del programa electoral, poco tengo que decir que tú ya no sepas... o hayas visto. Lo que es por estas tierras ver se ha visto poco-nada pegado en los tableros electorales dispuestos en las calles -algunos tirados en los solares vecinos. El hecho de vivir a las afueras de la población nos marca como desinformados, desatendidos y otros etcéteras municipales en los que no voy a entrar ahora. En dichos tablones de propaganda electoral tan solo han aparecido tres candidatos, tres siglas de partidos, o cuatro. En una visita a Alcoy vi un panel con un cartel de pequeño formato en el que Pablo Iglesias (nada que ver con el histórico) y su plataforma estaban casi tapados por un gran cartel de otra sigla local... Tuve que despegarlo un poco para ver que efectivamente se trataba de dicha plataforma. Y digo esto porque pensaba votarles... y pienso hacerlo, pero en otras elecciones locales o nacioales.
Para estas elecciones europeas me propongo dar un voto ÚTIL, o sea, al partido de la oposición para que haga fuerza contra tanta demagogia ultra que se está desatando. O eso es lo que nos muestran en la tele.
El programa, "no es serio" según lo han descalificado los de derechas, de la cadena 6 hizo anoche un casi monográfico mostrándonos el verdadero rostro del candidato "gubernamental". Im-pre-sen-ta-ble, es lo único que se me ocurre que no me perjudique y puedan decir que hago apologías... cuando "ellos" sí que pueden hacerlas ¿impúnemente?. A más de dos les va a costar el escaño...
El programa (MUY SERIO, pero de humor) El Intermedio ocupó mi franja televisiva en el tiempo que estuve mirando la pantalla, después -ante el vacío letal de programación medianamente inteligente y nefastamente deformante- opté por apagar el televisor; a fin de cuentas, yo tengo el mando y a distancia puedo cambiar de canal cada vez que me sueltan una matraca de anuncios indiscriminados o simplemente no me interesa lo que sale. Creo que soy un avis rara en ese sentido. Anoche aguanté hasta la publicidad (sin volumen, claro) de La Sexta. Y me partí de risa con sus montajes humorísticos. Esta vez, el candidato se lo tiene merecido por imbécil. Él y el equipo que lo trae-lleva. ¡Por fin un programa inteligente! Y de humor, aunque tratando asuntos muy serios. Vamos, me quito el sombrero, que se dice.
Así que la margarita de mis elecciones se queda con sus hojitas sin deshojar. Voy a piñón fijo. Por puro egoísmo. Yo soy el primero en querer lo mejor para mí, luego no voy a dejar de votar y dar mi voto a los que me parecen que me van a hacer un favor. Los otros ya tienen sus devotos fieles que irán a votar arrastrándose si es necesario. Seguimos en el bipartidismo del siglo 19, ¿o peor?.


En nuestro jardín han florecido estas maravillas que la foto no les hace justicia. Al natural son increíbles, ¿cómo pueden juntarse esos matices de azul? Todavía hay belleza, aunque en pequeña escala.

domingo, 11 de mayo de 2014

Gente corriente, gente ordinaria, gente extra-ordinaria y gente "normal"




gente corriente

gente (Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe)
  1. Conjunto de personas
  1. Nombre colectivo que se da a cada una de las clases que pueden distinguirse en la sociedad
  1. Familia
Esta definición la he encontrado en internet.
No voy a seguir mirando las demás definiciones, ahora convendría preguntarse si gentuza, gentecilla pueden definir al resto de la gente que no es corriente, o bien gente normal (la que sigue la norma general, o sea: "Donde fueres haz lo que vieres"). O la de gente ordinaria (de una ordinariez "normal", sin pasarse de lo humanamente eceptable antes de caer en la animalidad extrema). Y lo de gente extra-ordinaria lo dejo a la imaginación: la gente más burda, soez, primaria (sin querer insultar a los primates) antes que decir que son gentes excelentes, maravillosas y "extra-normales" (que no paranormales) porque ya no hay, se extinguieron; yo no he visto ninguna aunque eso no quiere decir que no existan, tal vez...
Aunque muchas veces al definir a la gente lo hacemos de forma excluyente -no nos incluimos en el grueso de la gente-. Decimos: Yo y la gente, nosotros y la gente. La gente son ellos... unos pocos o muchos que no nos atañen, lejanos, extraños.

Y no he nombrado a las personas.
¿Son personas la gente? o ¿la gente está formada por personas?
Quedan desclasificadas las gentuzas y gentecillas que son despreciativos de malas personas o personas que están en el límite de dejar de serlo o aparentarlo.

Para qué me voy a complicar más.
Gente corriente es aquella manada de personas que van en tropel, de forma desordenada y con ánimos maléficos (de linchar a un pobre ser solitario que no se les parece o que no les gusta a esa mayoría amasada).

¿Y acuento de qué viene todo este "gentilicio"? Tal vez por el incendio de esta mañana en la parte del bosque de ribera cercano a casa, tal vez por la mala noche sin pegar ojo porque una gente celebra sus fiestas a gripo pelado y tirando cohetes de forma indiscriminada varias veces en la madrugada... o porque te encuentras un coche aparcado detrás del tuyo (bien estacionado, mucho antes) a escasos centímetros dejándote encajonado y sin poder salir en caso de emergencia...
Y, así sucesivamente.
Gente.



sábado, 10 de mayo de 2014

Los lirios de mi jardín



Ayer hice unas fotos con el móvil de las flores de la cala, hoy las he repetido con la cámara digital. Me quedan mejor las fotos-fotos con cámara -y si fuese mi antigua Yashica, mejor aún- que con estos artilugios llamados móviles que hacen de todo menos la función de tléfono. Yo, particularmente, me hago un lío tremendo con las variadas funciones de este nuevo chisme. Para marcar un número me las veo y me las deseo; salen múltiples pantallas de cosas que ni sabía estuviesen metidas dentro (con razón pesa tanto el cacharrín). Ya digo, el "guasa-gratis" está activado, igual que el internet; pero yo no los utilizo, para eso tengo este viejo portátil y mis correos electrónicos, mis bloges y demás persecuciones más-media (en las redes sociales); aparezco en demasiados rastros digitalizados. Y es algo que he hecho porque me ha dado la gana, por publicitarme, como tarjeta de visita -algo que ya nadie usa-.
Pues las fotos de los lirios (o flores de cala) no salen con ese halo misterioso que a simple vista tienen, con esa luz mágica que les da un nimbo que parece que hay unos microfocos que las iluminan. Sí, ya se que todo el mundo lo ha entendido, pero me gusta redundar.
Este año han crecido más de metro y medio de tallo, para poder sobresalir por encima de las hojas de la cala. Esta planta viene desde el jardín que tuvimos en Asturias, que salieron casi por azar formando un macizo que sobrevivió a los vientos huracanados de los últimos años, a las plagas de caracoles y babosas, al viaje y cambio de clima. Y al agua calcárea de esta zona. Justo las riega con agua del grifo tratada con una gota de vinagre por cada litro de agua, parece que la cal se descompone con el vinagre... Por lo menos no deja el cerco de cal en las macetas. Y para los bonsais es fundamenta la pureza del agua. Enfín. Las calas. Están plantadas en la antigua pila de lavar desmontada y puesta en el suelo del arriate que antes fue el caseto lavadero -por demás horroroso e inútil-; ahora es un mini-jardín con un senderito de piedras planas para poder cuidar los diversos macizos más alejados en los rincones, la parra, el jazmín, el níspero...
Justo compró unas macetitas con flor de color intenso para contrastar con los tonos de verde, pero los lirios refulgen por sobretodas pas demás plantas. Y no necesitan de internet, tan solo que las mimen y traten con cuidado (aquí los caracoles son raros y las babosas minúsculas -aunque también tienen su menú especial de cerveza para que nos dejen tranquilos-. De lo que no nos libramos es de la plaga de mosquita blanca... ni de la plaga de los vecinos molestosos. Bueno, esos nada tienen que ver con el jardín. Es más, los pocos amagos de jardín de los alrededores han sido cortados y el espacio enlosado y techado para hacer barbacoas. Sin más comentarios.
Nuestras calas o lirios -no se cual es la diferencia- son un regalo para nuestros sentidos, bastante castigados ahora en plenas fiestas mayores llenas de petardos, tracas, cohetes, borrachos "menores de edad" y el corralito apropiatorio de la fiesta por el vecindario de las calles por donde se desarrolla. Este año no nos pillan desprevenidos; no vamos a salir de casa. La fiesta afuera, el jardín adentro. Enfrente, las calas.
Y no quiero plagiar las palabras bíblicas de mirar los lirios del campo que no necesitan de vestidos para lucir la pureza de la luz... o algo similar. Mirar nuestros lirios, nuestras calas es una recompensa ante nuestro sufrimiento y frustración de no tener un entorno adecuado... (no sigo, para no caer en lo ofensivo, mejor admirar las fotos -ya hay una cala que se está pasando- antes de que se marchiten).




viernes, 9 de mayo de 2014

Respiro, que no es poco



No siempre voy a estar de mal talante por lo que ocurre a mi alrededor. No.
A pesar de que hace dos días arrastro un dolor muscular inusual en la pierna derecha. Cuestión de la noche a la mañana. Me levanté con un dolor agudo, como si me hubiese dado un fuerte golpe... durante el sueño.
A pesar de lo molesto que es que mis nervios sean atraídos por este dolor, esta tarde quiero dar gracias por estar vivo. Por respirar un día más. Gracias por el sol que va declinando, por oír los gritos de los niños en sus juegos por la plaza (con lo que me molestan ordinariamente); gracias por seguir un día más al lado del ser que amo desde va a hacer pronto, ya, veinte años. Por la visión de las flores de nuestro jardincillo. Las calas de este año han crecido casi a mi altura para desplegar sus copas blanquísimas por encima de las hojas. Gracias a las fresas silvestres que nos han acompañado desde Asturias y tan bien se han adaptado a este rudo clima.
La pierna derecha me sigue doliendo, muestra de que aún sigo vivo.
¿Y por qué tantas gracias? Pues por las veces que no las he dado. Por todos esos pequeños actos que conforman nuestra vida, más que los grandiosos o los más aparatosos. Las pequeñas cosas cotidianas. Respirar, beber cuando tienes sed, comer a las horas con apetito y sentirte satisfecho, dormir y soñar con seres queridos que ya no están más que en los recuerdos soñados...
El sueño de anoche fueron varios sueños entrelazados. El escenario de mi sueño era uno viejo pero que ha ido evolucionando, cambiando; no así los seres que lo pueblan, unos siguen como hace muchos años y otros como en la vida vigil. Despertar y volver a dormir queriendo que el sueño retorne al mismo punto donde se rompió. Porque debe ser una pátina fragilísima la materia de los sueños que se va con el aire; ese mismo aire que respiramos, que nos da la vida mientras nos va matando con su oxidación... Muerte que genera vida o al contrario. Y nada de perpetuación. No. Bastantes somos los que ya somos, demasiados, excesivos, plaga...
Pero, aún así, doy gracias por seguir respirando una tarde más, mientras el silencio vuelve a la plaza por en balcón entreabierto, mientras la luz se va enfriando por el horizonte para cambiar sus colores dentro de poco; mientras el sol camina -nosotros nos giramos- por este cruel azul aire que esta estación tampoco traerá agua.
El repicar de campanas en la torre de la parroquia del pueblo me recuerda que hoy comienzan las fiestas mayores. Otro año que pasarán sin mi presencia; no estoy yo para andar entre el bullicio, ni andando ni mucho menos a pie quieto mientras pasan los largos desfiles de estos días. Oír los murmullos lejanos de las gentes, las campanas al vuelo, los pájaros prisioneros en sus jaulas que pían -trinan- su tristeza de cautiverio, los alegres trinos de los otros pájaros libres... La primera traca ¿o ha sido un cohete? indica que ha dado comienzo lo que sea que no veré hoy.
Entra una ligera brisa por el balcon entreabierto, un concierto de trinos de todo tipo. La tarde primaveral me respira. Y yo, respiro, que no es poco.


jueves, 8 de mayo de 2014

Contencioso-administrativo por ¡¡¡0,36 euros!!!



Me lo esperaba pero no me lo esperaba. Al final veo que me han pasado una factura por treinta y seis céntimos de euro (¡0,36 euros!) por dos llamadas que NO he realizado y que pretenden ser un cobro de la compañía a la que he llamado y que yo debo pagar, cuando tengo contratada una tarifa fija. Es una ridícula factura que me llega aparte de la cuota fija de cada mes. He hecho la pertinente reclamación a Movistar y la respuesta es que soy yo el autor de esas llamadas fantasmas.

Me explico: he llamado por el móvil (que está dentro de esa tarifa, y, por lo tanto, exenta de pago tanto en establecimiento de llamada como en la duración de la misma), he hecho dos llamadas y al segundo toque se ha cortado. He colgado inmediatamente, sin hablar o escribir NADA. Pues cual no será mi asombro cuando recibo un aviso de que he hmandado un mensaje de voz. Esto me ha ocurrido ya tres veces. La primera vez lo he dejado pasar porque por 0,18 euros no me iba a meter en estas historias de reclamaciones; vamos, que me parecía ridículo.
Pero al repetirse las mismas jugadas, veo que es un sucio juego entre compañías telefónicas. Llamas, te cortan la llamada y la anotan como mensaje... que SÍ hay que pagar, porque los mensajejs de voz y escritos constan así en el contrato. Pero si se hacen, no si te vienen de rebote, sin llamar ni dejar ningún mensaje.
Así las cosas, parece un lío. He llamado al 1004 donde me explican, intentando convencerme de que soy un memo y no me entero, que no es asunto de Movistar sino de otra compañía del teléfono a que he llamado. (Tengo una comprobación con el teléfono de una amiga que también es de Movistar. Llamada móvil a móvil. Dos toques y se corta. Inmediatamente recibo una llamada a mi móvil con un aviso de que "he dejado" un mensaje... O sea, las compañías telefónicas se lo tienen montado para cobrar impunemente. ¡Y eso NO! Es una ridiculez, pero es mi dinero.
En la respuesta a la reclamación me han llamado (21 minutos al móvil, menos mal que llama la compañía) para explicarme lo mismo. Lo entiendo, que será otra compañía la que haga la picaresca, pero es que yo no he contratado nada con esa supuesta compañía (en el estadillo de consumos ON LINE figura el importe, el tiempo, pero NINGÚN NÚMERO al que haya llamado) y, por lo tanto, no voy a pagar nada que no haya contratado. Entiendo que es un asunto entre compañías. Y, por supuesto el consumidor -yo- en medio y a pagar... Pues esto es un contrato, y, una forma de resolverlo es el impago. Pero yo he pagado mi cuota. Y NO pienso pagar los desajustes técnicos informatizados. El recibo ya está pasado por banco. La reclamación sigue su curso, si en unos días no recibo respuesta favorable o abono en mi cuenta de esos 36 céntimos de euro haré que devuelban ese recibo... Y, esa ya será otra historia de David-consumidor contra Goliat-compañías totalitarias.

Así que estoy ante la espada de Damocles que me puedan cortar la línea fija telefónica, el internat y el móvil por causa de 0,36 euros que no me corresponde pagar.
Tiempo al tiempo.
Antes, yo vivía muy feliz sin internet, sin teléfono y con muchos amigos que quedábamos para ir al cine, charlar, pasear, tomar copas... Entró el más-media y nadie tiene tiempo de nada. Ni de mirar los correos electrónicos (pasados de moda). Ahora si no utilizas el "guasa", te da la risa.

Dice un refrán muy castizo: "El buey solo, bien se lame" y otro: "Más vale solo que mal acompañado".
Una tristeza, pero una gran tranquilidad si tengo que volver al desierto social.
Total, con lo que ofrece la programación de televisión voy a ahorrar mucha electricidad con la tele apagada. Igual con el  resto. Sigo opinando que no voy a comer mierda porque mil millones de moscas la coman...


miércoles, 7 de mayo de 2014

¿Los dioses también cagan?


escatología
Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:
Conjunto de teorías, creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba.
Conjunto de anécdotas, chistes, etc., relacionados con los excrementos.
Metempsicosis: Doctrina religiosa y filosófica que sostiene que las almas de los muertos transmigran a otros cuerpos cuyo grado de perfección varía según los merecimientos de la vida anterior: la escatología del hinduismo se basa en la metempsícosis.


De escatológico se me puede tratar, pero es una pregunta que me vengo haciendo desde hace mucho tiempo: Es que J. C., como hombre que dicen que era, ¿también cagaba?
Ninguna referencia a un acto tan natural como este en todos los escritos religiosos (nótese que no digo en cuales) que he consultado. ¿Y por qué? ¿Acaso no dicen que comía, que dormía y que sentía, lo mismo que cualquier otra persona? Pues eso.

Ya lo dicen los dichos castellanos: "Caga el Rey, caga el Papa..." lo siguiente no recuerdo ahora, pero es para demostrar que todos somos iguales, con las mismas necesidades fisiológicas. ¿Y espirituales? Porque si todos los humanos somos iguales, hechos (cortados) por el mismo patrón ¿por qué tantas diferencias? ¿El librealbedrío? ¿Hay clases o castas?

Pues va a ser que sí. Que siempre ha habido clases y castas (tanto criticar a los hindúes y tienen toda la razón). Pero lo que no existe es la resignación (como las religiones pretenden imponer para doblegar las mentes a sus normas y así hacerlos más manejables; de eso se trata). Y los gobiernos (el de esta nación y suelo patrio que pisamos) han aprendido las viejas técnicas de alienar las mentes, dividirlas, enemistarlas -divide y vencerás- mediante los medios sociales bajo su mando (da lo mismo quien gobierne, siempre se apropiará del ente público para el servicio partidista del gobierno de turno).

Y, dicho esto, sigo con la escatología. Yo siempre la he relacionado con la segunda definición, con las cosas del cagar. Y, como yo, supongo que la inmensa mayoría también relaciona la palabreja con lo mismo, con la peste y demás guarrerías del retrete (váter, servicio, tualete para los finos). De escatología se habla cuando vemos las pelis de Divine (Pink Flamingos) o Pasolini (Saló) y -creo, que no las he visto- las pelis escatológicas de sadomasoquismo...

Y, dejando al margen las definiciones y las palabras, vuelvo a mi primera pregunta: ¿los dioses también cagan? Los aztecas o los incas, ahora no recuerdo bien, decían que el oro era la caca de los dioses (he sido fino al no decir mierda de los dioses). Por lo menos tenemos una referencia. "... Alfredo López Austin y Francisco Toledo conjugaron investigación histórica y arte en un libro inusual: Una vieja historia de la mierda (Ediciones Toledo), enmarcada en el contexto cultural indígena, a partir de crónicas, testimonios y documentos de variadas culturas del México antiguo. Ahora la obra es publicada bajo el sello del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA) y Le Castor Astral (2009)..."

Y, seguro que habrá más. Solo hay que mirar en la red de redes, el sancto, sanctorum de la información desinformada: internet y sus motores de búsqueda (la referencia de arriba la he sacado de Google, las definiciones también).

Sigo con el mismo tema: Si los dioses cagaban, si los dioses eran enormes de grandes, altos y poderosos... sus pedos deberías ser apocalípticos, a modo galáctico, mundos borrados de un solo pedo. ¿Y las mierdas divinas? Tenemos un ejemplo: el planeta Tierra. O la raza humana mejor dicho. Porque el pobre planeta hace lo que puede por seguir girando la danza de las esferas en ese canto divino del universo, en el que somos -como parte de este planeta- una periferia o final de coro. Y los últimos boqueos de la copla están sonando. Todo gracias a la raza humana (yo, nosotros, vosotros, ellos).

Demostrado que este mundo es una mierda, no nos queda sino regodearnos en ella y terminar de menearla... (la mierda, claro). A lo mejor hasta conseguimos sacar oro de tanto batirla. Quien sabe, los misterios del universo son insondables.

A nadie se le ha ocurrido pensar que a resultas de una ventosidad divina hemos caído en esta órbita exterior como un detritus contagioso que lo mejor es tenerlo apartado de las maravillas del universo que vemos en las pocas noches despejadas de contaminación...

Hoy, que también me he levantado alegre... para que digan que me chupo el dedo...