martes, 31 de diciembre de 2013

Año infeliz



En unas horas terminará 2013, un año infeliz. Vamos que ha sido una mierda de año. Un repaso a los acontecimientos más cercanos y dan sudores fríos recordarlos. ¿Herencia del 2012? La que nos espera en 2014. Eso siendo optimista, que en este momento no lo soy -cuando me encuentro en una sorda lucha contra mi equipo y el Windows de las narices-. Y no hay otra que o pasas por el W o te jodes como Herodes. Así de soez y claro.



jueves, 26 de diciembre de 2013

El blog perdido y reencontrado

http://juanrodriguezortega.blogspot.com.es/
"De nuevo contra la pared"

Esta es la historia de un blog que creía perdido a causa de las incompatibilidades de mi propio equipo... y hoy lo he "recuperado" gracias a volver a instalar la antigua configuración. Cosas de la técnica, yo y las máquinas.
No es la primera vez que me pasa, sigo sin entender a estos cacharros. Su utilidad es relativa, me han "obligado" a desviar mi atención a las actividades que realizaba antes: pintar, escribir, leer, cocinar... Bueno, casi me he olvidado de alguna de estas cosas que antes me ocupaban este tiempo que ahora dedico a mirar la pantalla, ver películas y buscar anécdotas en la red...
Sigue saliendo a pie de página: "Error en la página" Con el dichoso triangulito amarillo y el signo(!). No, no se ha "curado" este cacharro.
Creí que año nuevo, blog nuevo no tendría lugar. Incluso intenté fabricarme una continuación de este blog: "De nuevo contra la pared" lo titulé y está relacionado con otra entrada... que traté de borrar, sin conseguirlo. Esta es la historia -una inocentada anticipada- de cada día. Actualizar mi equipo y que si quieres arroz, Catalina (no se quien sería la dicha Catalina y por qué parece que no le gustaba el arroz).
A todos mis NO-lectores de este blog les deseo unas felices fiestas y el obligado buen año nuevo 2014. Año emblemático para mí, si mal no recuerdo que me anunciaron hace años -cuando aún vivía en Sevilla capital- unos echadores de cartas que solía frecuentar por el aquel de saber las directrices a tomar en mi destino... Sí, yo era así de crédulo por aquel entonces, pero en algo tuvieron razón, me mostraron diversas imágenes de este futuro ya pasado: escribir, mala salud y ausencia de buena suerte en la lotería...
Confieso que he escrito bastante desde entonces -que no me hayan publicado o premiado en nada tiene que ver con la ilusión que me supuso saber que yo también puedo construir una novela (aunque esté en el periodo de las autobiografías), pintar con las palabras los paisajes que antes trasladaba al lienzo con los pinceles-, no he pintado ni dibujado apenas en estos últimos años, he cocinado bastante, me he atrevido con recetas que me parecían inalcanzables...
He madurado en estos días de blog perdido.

Voy a comprobar si aún funciona lo de colocar fotos. Tengo unas cuantas de mi visita a la familia de Córdoba, de los amigos de la infancia que aún me quedan por aquellos lares... Salí de casa en pleno otoño y volví rondando el inicio del invierno -otra nevada de por medio, las sierras de alrededor cuajadas de nieve cuando volví-.
Y eso es todo, eso es todo amigos... sin zanahoria ni tartamudeo. Ayer vimos La Cenicienta y algunos dibujos de Tom y Jerry (precursores de Rasca y Pica). Qué candor en los animalitos secundarios de Disney, las hermanas de cenicienta es de lo mejor. No se por qué no hicieron películas solo de los secundones, han sido y son lo mejor de las películas de ayer y de hoy (de algunas de hoy).
Ánimo, que ya termina el año. Con un poco de suerte los políticos se dan un fuerte golpe en la cabeza y se olvidan de "gobernar".

¡¡¡Feliz Navidad!!!


miércoles, 11 de diciembre de 2013

La cabeza como un bombo

Vuelvo de un viaje de una semana escasa por las tierras que me vieron nacer y deslumbraron mis primeros años de aprendizaje.
Más que una semana me parece casi un mes el tiempo transcurrido. La visita a la familia y amigos, las charlas alrededor de las mesas camillas y al amor de los braseros, el continuo paseo de las calles del pueblo donde nací. Un pueblo ahora casi desconocido, transformado, derruido por las desidias, camuflado tras el absurdo progreso -la modernidad-. Un pueblo global. Sin poder diferenciarlo casi de otros pueblos, metamorfoseado con las modas destructoras de todo lo antiguo, de todo lo tradicional.
Poco queda ya de aquel Fernán-Núñez de mi niñez. La "Ruta del Califato" le pasa por encima -ignoro qué restos califales pueda tener- anunciando una fachada de un palacio en plena decadencia - cerrado por amenaza de ruina-, una visita guiada por la iglesia parroquial de Santa Marina de Aguas Santas (patrona gallega de señores gallegos venidos para "reconquistar" los reinos del Andalus), visita que un buen cura hace amena, por lo que he oído, con profusión de anécdotas y datos curiosos. Unos pocos rincones que aún guardan cierto "tipismo" (Los Arcos, el Paseo, el Llano de las fuentes)... El parque del Llano hace de telón arbóreo a la Campiña, de imposible vista del conjunto monumental del Palacio Ducal y la mole de la iglesia de Santa Marina -las tres fuentes se entrevén al fondo de los árboles-. ¡Y gracias que al fin se realizó el viejo proyecto de parque, allá por la República! (yo mismo envié, hace ya muchos años de esto, un proyecto de "ventana para mirar el paisaje", proyecto que me pidieron los ediles cuando el comienzo de obras de dicho parque; guardo los originales de estos dibujos, los mandé y el tiempo me dió la respuesta: olvido. No me importa, siempre he jugado a dibujar imposibles soluciones urbanísticas para este pueblo ya entonces amenazado por la piqueta de las especulaciones y la codicia. ¿De qué les ha valido? Constato que han destruido buena parte del patrimonio no ya popular, de sus casas tradicionales, sino del mismo patrimonio paisajístico. Sin ir más lejos, la vista de la Campiña desde "El Triunfo" es imposible por la muralla blanca del bloque de apartamentos que se interpone al final de dicha calle (una oportuna curva propicia la barrera). Resultado: el pueblo se ve encajonado entre casas, un tubo largo sin salida óptica.
Aparte es el tema de los solares -dejando a la vista las medianeras- donde antes se levantasen edificios singulares o, por lo menos, a mi modesto entender, que daban una fisonomía propia al pueblo, distinguiéndolo de otros pueblos similares de la Campiña Cordobasa.
Eso en lo que se refiere a la mirada. Al oído... constato historias dispares, hilo y zurzo los remiendos de frases, componiendo un sentido que mi propia ignorancia de vivir fuera me hace ser un forastero en mi propia tierra; lo soy. Me parece ser un saturniano venido de incógnito -no tanto, no puedo por menos que llamar la atención, aunque trato de evitarlo, pero mi superego no me permite medianías-.
Tengo la cabeza como una olla de grillos. Palabras, recuerdos avivados de la infancia, visiones de restos de otras visiones... vivencias de una semana larga que han sido solo seis días, contando el largo viaje de ida y vuelta desde Levante.
Quedan unas pocas fotos -esta vez he sido tacaño al disparar la cámara- para recordarme que he perdido mis recuerdos de niño, que ya solo quedan tres o cuatro cosas que pueda identificar como "mi tierra".
Soy también un forastero en este otro pueblo de la montaña alicantina donde resido, un forastero tratando de integrarse con el medio donde vive.
Pero me duele perder mis propias raíces, los cimientos de mi vida. ¿Volveré alguna vez a Fernán-Núñez? Volveré al pueblo que ahora sigue teniendo ese nombre pero no será ya el pueblo que me viera nacer, ahora casi nada me lo recuerda.










La luz sigue siendo la misma en su diversidad de horas y estaciones. La magia no ha muerto, ¡¡¡viva!!! Aún quedan vivos algunos recuerdos que son fieles a la realidad.