viernes, 22 de septiembre de 2017

Así es, si así os parece (pero no, no es así la cosa)

(“Tattoo” by James Childs, 2010)

Ya he subido esta obra en otra ocasión. Pero parece ser que hasta lo que se llama Arte es cuestionado por el Puritanismo emergente, como una de esas ventanitas cibernéticas de las que tanto renegamos, pero estamos inmersos en su alojamiento, en su Red de redes y eso es lo que hay, si lo quieres, bien y si no, ajo y agua...
Antes yo era de los de correo postal y cartas con sellos preciosos que algunas gentes coleccionaban, yo incluido. Pero llegó la era de las comunicaciones, sin entrecomillados ni zarandajas, duro y simple: la verdad es camaleónica. La moralina, lo mismo. Lo que nos quieren vender-imponer como Moral se sea adepto o no, eso ya es harina de otro costal. Para los que son modernillos y han nacido en época donde las harinas salen de los supermercados, diré que antes había unos edificios con maquinaria especializada, un río o regato al lado y que se llamaban MOLINOS, pues con sus ruedas, así nos quieren hacer tragar las cosas (otros, los más devotos dirían que comulgar con ellas, las ruedas de molino). Hay que apuntar que las ruedas de molino no eran para hacer avanzar el edificio por la carretera, no. Las ruedas de molino eran unos artilugios en forma circular de dimensiones considerables que servían para moler el trigo que se les ponía por delante y sacar la blanca harina (lo de separar el salvado es harina de otro costal y ni idea del mecanismo).
Y dicho lo cuál (¡cómo me gustan los paréntesis explicativos, coño!) que es expresión autóctona-local de aquestos lares donde habito, pues hasta... ¿quién sabe cuándo? Porque ya lo dijo el autor de la obra de teatro de allá los años revolucionarios de 1917: "Así es (si así os parece)", el escritor italiano Luigi Pirandello que la define como una "farsa filosófica"...
(Pero no es así la cosa).

¿Y el tatuaje? Pues para ilustrar estas palabras que de nada sirven, total ¿para qué?
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 21 de septiembre de 2017

¿Puedo ser un demonio?



A fustigar el cuerpo para que se purifique de todo mal... Mal, muy mal. No son formas ¿verdad? Pues a algunos sí que les gusta la marcha del ¡¡¡Plaf!!! pero no es mi caso. Es un mero pretexto el travestirse d'aquesta guisa para la ocasión que como la pintan calva voy y me toco con un tocado que no con un manoseo como diría un viejo confesor de pecados contritos ya olvidados. Bueno, no está mal sacar los viejos trapitos a relucir, las viejas fotos de cuando a uno le iba la marcha del zurriagazo y tente tieso. Esta imagen se le parece un poco a aquella casi olvidada del tanga de cuero, los correajes tachonados de cadenas y aros metálicos, de tachuelas en las muñequeras y el cockring haciendo juego con el resto del mobiliario, por supuesto que una gorra de plato de cuero con gafas ray ban ahumadas... Pero ahora mismo quedó todo olvidado en la trastienda del siglo pasado, pero me pregunto: ¿puedo ser un demonio?
.....................
© Juan Rodort, 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

Yo también soy un Ángel


Y no el Demonio que algunos quieren que sea. No tanto como este Ángel Arcabucero que he encontado en la Santa Red de Redes donde los internautas nos surtimos de material. Luego que no vengan con acusaciones falsonas de que somos chicos malos que infringimos las reglas... Y es que uno se va entusiasmando y comienza a poner fotos alegres y continúa con más fotos demasiado alegres hasta llegar a explicitas imágenes que sólo representan lo que todo el mundo guarda para sus ojos o los de los allegados más queridos... Y uno siempre ha sido muy generoso...

Y sí, ya sé que dije que no volvería, pero es que soy un mentiroso compulsivo... Muy malo, de verdad, aunque no tanto como para apostar por un puesto gubernamental...
.....................
© Juan Rodort, 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Castigado contra la pared...



Los tres ángeles de la retaguardia...
Me acaban de bloquear el G+ por "desnudos explícitos" (masculinos, por supuesto). Así es que no podré escribir mucho más en un medio restrictivo e hipócrita donde se miden las imágenes de desnudos con diferentes medidas (¿lo femenino puede pasar?).
Pues hasta aquí he llegado.
¡¡¡Adiós G+!!!

(hasta nunca, no me haces falta p'a ná)
.....................
© Juan Rodort, 2017

martes, 12 de septiembre de 2017

El día que no es hoy (ni ayer)



¿Cómo se puede felicitar a un muerto por su "no cumpleaños"? Pues lo voy a hacer, un año más, con retraso, tres días después del 9 de septiembre pasado (haciendo cuentas tú tendrías hoy ya los 68 tacos y seguirías tan buenorro como cuando la palmaste, amigo mío, en 1998 habrías cumplido los 48; luego dicen que 20 años no es nada...). Y de la que te estás librando, querido amigo; no, no es porque me alegre de que ya no puedas estar aquí, ¡nunca!, si no que a veces pienso que los muertos os estais librando de muchas malas cosas (y de muchas buenas también, no lo niego, pero los malos tragos son más indigestos que los buenos...). Y ahí lo dejamos, una vez más. No voy a repetir que tú fuiste el primer amor post-adolescente, el amigo que nunca fue mi amante como yo habría deseado, pero ¿qué experiencia tenía yo entonces para poder saber si tú eras o no el elegido? Años, muchos años después encontré tu sustituto, aunque no del todo, hay posos de recuerdos que quedan ahí enquistados y son difíciles de erradicar. Mi marido está celoso, o lo estuvo hasta no hace mucho, de ti; siempre me recriminaba que lo mío contigo era una aberración, eso de soñarte, de quererte en sueños (y en vigil), de hacerte el amor (nada de follar) en las madrugadas donde tú volvías a conectar... ¿o era yo el autor de tantas imágenes idealizadas? Posiblemente, sí. Pero no queda otra, tú estás en la otra orilla, yo estoy en esta no se sabe qué dársena de puerto a la espera de mi próximo embarque hacia ¿dónde? Me da igual. Atrás quedaron los resquemores seudorreligiosos del más allá o del más acá... Hoy, pasado ya ese día en que sí pensé en ti pero no escribí nada en tu memoria, hoy te dedico esta flor (un iris inmaculado) con el más puro sentimiento de amor. Amar a un muerto: eso es amor eterno... (digo yo).
.....................
© Juan Rodort, 2017

lunes, 11 de septiembre de 2017

Final de verano, principio ¿de qué? (nada sexual, parece)

En la esquina apareció su cuerpo tan cambiado que tardé un poco en reconocerlo; sí, era el muchachito (el que yo supuse el novio del vecinito de enfrente) pero más fuerte, más musculoso, con el culo marcado en las traseras del pantalón corto, las piernas robustas (¿en tan poco tiempo?) y con vellos dorados, el cuello torneado y su cara de niño travieso pillado en falta, era la misma aunque se diría que con más experiencia, más conocimientos de causa (sexual, naturalmente). Y siguió su camino dejando a El Viajero atónito ante tanta belleza, epatado por la transformación del capullo (no lo fue antes y se supone que tampoco ahora). Pero el cambio no le ha pasado factura al vecinito de enfrente. Él sigue con esa pintilla de zurraspón, sin culo ni relleno en las traseras del calzón corto, sin volumen en sus larguísimas piernas de postadolescente... embutido en la pantallita en su mano derecha, mientras llama al timbre de su casa con la izquierda, espera, vuelve a llamar y al no tener contestación ni apertura de puerta saca las llaves (sus propias llaves, eso sí es novedad) del bolsillo y abre la puerta sin dejar de mirar a la pantallita... Una raspa de hombre, un desperdicio que no ha evolucionado nada en este tiempo. Pero sí en lo peor; tenía un amigo nuevo más horrible si cabe que los anteriores (no el supuesto noviete cachas ahora y que no ha vuelto más por su puerta), era un adocenado cuerpo que se diría mucho más mayor que el vecinito, aparentaba el doble de su edad... Han hablado, el gordito sentado y el delgaducho de pie (con su pantallita eterna en la mano derecha) y al poco el nuevo visitante se ha ido. Entonces El Viajero espía desde la ventana de su casa (una casa en venta, todo hay que decirlo por si alguien estuviera interesado en casa "con vistas" a vecinito que hace números eróticos a través de la ventana de su cuarto de baño...) ha comenzado a elucubrar historias (homoeróticas, por supuesto). Ahí entra el padre del vecinito... los nuevos amigos, algunos de los anteriores... y unas historias pedorras: Final de verano, principio ¿de que? (nada sexual, parece)...
.....................
© Juan Rodort, 2017

viernes, 8 de septiembre de 2017

La visita del rencor (¿sexual?)

Podrías ser tú mismo llegando a mi puerta entreabierta, dejada así a propósito para que tú o alguien como tú entrase sin llamar... Espero a alguien, pero ya lo mismo me da quien sea. Bienvenido a mi puerta, muchacho de rizos de antaño, de cuerpo rescatado del olvido, de mirada que ya me suena de otras veces (¿cuánto me vas a cobrar hoy?).
.....................
© Juan Rodort, 2017